11 de marzo 2008 - 00:00
Un respiro que no es garantía
-
Kicillof asumió la conducción del PJ bonaerense y llamó a "ponerse de acuerdo en puntos comunes"
-
Córdoba: los intendentes se rebelan y Llaryora ensaya una nueva estrategia política
Pudo, por ahora, respirar: pactó con UPCN y ATE una suba global que le permite mostrarse en sintonía con el parámetro que la Casa Rosada estableció en su negociación con Hugo Moyano para los camioneros.
Celebró, además, otro dato: excepto por el caso de los hospitales públicos, que están en plena discusión, podrá mostrar una gestión sin paros. «Sin un día de paro», decían ayer, en La Plata, eufóricos. No los hubo en escuelas, ni en la administración central.
Avanzó, incluso, antes que el gobierno nacional. Recién en los próximos días, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el titular de UPCN, Andrés Rodríguez, fijarán la pauta de incremento para los estatales nacionales. No afectaría el acuerdo bonaerense.
Scioli ordenó a Oscar Cuartango (Trabajo), Alberto Pérez (jefe de Gabinete) y Rafael Perelmiter (Economía) conseguir un acuerdo sin que agrave la situación financiera de la provincia, pero, en paralelo, sin generar un reacción áspera de los sindicatos.
Hay detrás una tarea silenciosa y antigua. Antes de asumir, allá por noviembre, Scioli estableció contacto directo con los principales referentes sindicales de la provincia. Lo hizo, sobre todo, para romper el «prejuicio» de que no aceptaría el diálogo.
Logra una cuota de calma. ¿Se clausura así la discusión para todo el año? No. En parte, como en otros tantos rubros, que ese debate no se reabra dependerá en buena medida de que la Casa Rosada no disponga, por las suyas y sin aviso, una suba salarial adicional.
Queda, por delante, otro tema pendiente. Con un rojo estimado en 5.000 millones, el aumento otorgado incrementa el déficit proyectado para el año y agranda la vulnerabilidad que en ese aspecto tiene la gestión Scioli, que depende exclusivamente de los auxilios de Nación.




Dejá tu comentario