Vecinos copan Senado para pedir seguridad

Ambito Nacional

Santa Fe - Alrededor de 250 vecinos de los barrios más conflictivos de la ciudad de Santa Fe irrumpieron ayer en la Legislatura provincial durante una sesión en la Cámara de Senadores para reclamar mayor seguridad.
Por primera vez desde que regresó la democracia, el Legislativo santafesino debió pasar a un apurado cuarto intermedio cuando los vecinos del empobrecido borde oeste de la capital provincial se instalaron entre las bancas de los senadores.
El crimen de Daiana Ortiz, una joven que perdió la vida en un asalto, precipitó un reclamo de justicia de los vecinos que están a unas 30 cuadras del Palacio de Justicia, en los barrios La Florida, Santa Rosa de Lima, San Lorenzo y Villa del Parque.
La Asociación de Familiares de Víctimas de la Delincuencia, el padre Axel Arguinchona de la Parroquia La Merced y los padres de la víctima, entre otros, encabezaron la protesta que incluyó la irrupción en el recinto.
El Senado debió dejar el orden del día, aprobar un cuarto intermedio y luego un proyecto de comunicación con la letra exacta del petitorio que trajeron los vecinos angustiados por la ola de violencia que -desde hace años- ha convertido a la ciudad en una de las más peligrosas del país.
«Si no me firman el petitorio no nos vamos», gritaba, megáfono en mano, una de las manifestantes que condujeron la inusual protesta, que transformó las caras de los senadores. Entre otras consideraciones, la comunicación (votada en forma nominal y por unanimidad por senadores justicialistas, socialistas y radicales) reclama leyes más duras para quienes sean condenados por crímenes y convertir en punibles a los padres de los menores que los cometan.
Los vecinos se quejaron airadamente de la inseguridad y a los gritos reclamaron «mano dura» y que los jueces santafesinos no conmuten las penas de quienes han delinquido.
«¿Qué esperan, que les maten un hijo para hacer algo?», preguntaban los manifestantes en medio de un marco de tensión, nervios y llantos. Ya en medio de las bancas retaron a viva voz a los senadores a los que acusaron de no tomar cartas en la redacción de leyes más duras para con los delincuentes (una atribución que, corresponde al Congreso).
Junto con la desesperación de los damnificados por la inseguridad pudieron notarse algunas especulaciones políticas de conocidos punteros del peronismo, que el año pasado debió dejar el gobierno, luego de 24 años. Hubo exclamaciones como «¡socialistas, dedíquense a gobernar!».
La intervención de la vicegobernadora, Griselda Tessio, que había habilitado su despacho para recibir a una delegación, permitió volver las cosas a la normalidad.

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