El mercado automotor argentino atraviesa un proceso de transformación por el desembarco de nuevas marcas chinas, que llegan con una oferta cada vez más amplia de vehículos eléctricos e híbridos.
Cinco lecciones sobre autos eléctricos que la Argentina puede copiar de Uruguay
El crecimiento de las marcas chinas en nuestro país contrasta con el desarrollo más avanzado que se ofrece en el territorio vecino, que ofrece un modelo concreto para acelerar la adopción de vehículos con esta teconología.
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Uruguay cuenta con una importante red de cargadores en el país
Con precios más competitivos y mayor disponibilidad de tecnología, estos modelos empiezan a ganar protagonismo en concesionarias y lanzamientos recientes. Sin embargo, más allá del crecimiento en la oferta, la adopción masiva todavía enfrenta barreras estructurales.
En ese contexto, Uruguay aparece como un caso cercano y relevante dentro de la región. Hace varios años que el país vecino viene impulsando políticas activas para fomentar la electromovilidad, lo que derivó en un crecimiento sostenido del parque automotor eléctrico. A diferencia de la Argentina, donde el desarrollo es incipiente, Uruguay logró consolidar un ecosistema que combina incentivos económicos, infraestructura y condiciones de uso favorables.
Uno de los pilares de ese avance es la red de carga. Uruguay ya cuenta con más de 220 puntos de carga pública distribuidos en todo el país. Si bien cerca del 80% se concentra al sur del Río Negro, lo cierto es que la infraestructura cubre los principales corredores viales, lo que permite viajes interurbanos con mayor previsibilidad, un factor clave para los usuarios. Asimismo, los buses y taxis ya son eléctricos, y además existen subsidios del Gobierno para impulsar que los taxis adopten esta tecnología.
Autos eléctricos en Uruguay: un modelo más flexible y adaptado
Mirando de reojo la situación del país vecino, y apuntando a acercarse al modelo ideal del parque automotor eléctrico, desde una marca importadora en nuestro país fueron claros. La firma, que cuenta con presencia en ambos mercados, explicó que las diferencias comienzan en la política fiscal. “Uruguay le puso arancel cero a todos los autos eléctricos y sin cupo. Esa no es la situación de la Argentina, porque acá se oficializó un cupo de 50.000 autos para híbridos y eléctricos, de los cuales, la mayor parte de esos vehículos van a ser híbridos. Y, aparte, no solo puso el cupo sino también un FOB máximo de u$s18.000. Por lo contrario, en Uruguay no existe eso. Cualquier auto eléctrico entra con cero independientemente del precio”.
En la misma línea, remarcaron otros factores que explican el boom uruguayo, como las dimensiones y las distancias en Uruguay. "Los eléctricos le calza mucho mejor a Uruguay que a la Argentina. Uruguay ya puso cargadores por todos lados. Pensemos que en nuestro país eso puede llegar a ocurrir en algún momento, pero las enormes distancias siguen siendo un verdadero problema", explicaron desde otra empresa.
"Un punto, que no es menos importante, es el valor de la nafta. En Uruguay es muy cara. Según los últimos valores, antes de la crisis del petróleo, estaba u$s2. El litro de nafta súper o premium, u$s2, cuando en la Argentina está 1,50 y llegó a valer menos, cerca un dólar. Todos esos factores hicieron que en Uruguay haya una explosión de autos eléctricos, se vendieron muchos. Por lo pronto, en la Argentina, eso no va a pasar, con este sistema, con estas condiciones dentro del Mercosur y como está la configuración actual”, remarcaron desde la marcar importadora.
Por su parte, desde otra firma, que además produce vehículos en la Argentina, detallaron cuáles son las cinco medidas que podrían replicarse para impulsar el mercado local, respetando el modelo uruguayo:
- Exención impositiva: Los autos eléctricos están exentos de Impuestos Internos (IMESI) y de patentes en todo el país. En la Argentina, depende de dónde se registre el vehículo.
- Tarifas eléctricas diferenciadas: Los dueños de vehículos eléctricos pagan menos cuando hacen cargas nocturnas en domicilios.
- Red de carga ampliada: El país está desarrollando una infraestructura de carga en todas las rutas del país.
- Interoperabilidad: El uso de una plataforma unificada (vía UTE) permite que cualquier usuario cargue y pague de forma sencilla.
- Una política de estado que promueva el cambio de matriz energética en la movilidad del país.
El contraste entre ambos mercados deja en evidencia que la llegada de nuevos modelos, incluso con fuerte presencia de fabricantes chinos, no alcanza por sí sola para transformar el sector. La experiencia uruguaya demuestra que la combinación de incentivos, infraestructura y planificación a largo plazo resulta determinante para acelerar la adopción de la electromovilidad.






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