9 de junio 2026 - 09:26

El famoso actor que transformó una moto histórica en híbrida enchufable

El personaje mediático impulsó un desarrollo junto a una marca que combina motores térmicos y eléctricos en una misma Harley-Davidson, sin modificar su estructura original.

La moto conserva su estado original 

La moto conserva su estado original 

Las conversiones de vehículos clásicos hacia sistemas electrificados están dando un salto tecnológico. Lo que antes eran proyectos aislados y casi artesanales, hoy se transforman en soluciones de ingeniería avanzada, capaces de preservar la identidad original sin resignar eficiencia ni prestaciones.

En este contexto, el actor estadounidense Jason Momoa lideró un desarrollo junto a la firma británica Electrogenic, logrando crear las primeras Harley-Davidson híbridas enchufables. El proyecto fue presentado en la serie documental On The Roam y marca un punto de inflexión en el mundo de la restauración y modernización de motos clásicas.

A diferencia de otras conversiones, este sistema no reemplaza el motor original. En cambio, propone la convivencia entre el bloque térmico y un propulsor eléctrico, una solución que abre nuevas posibilidades para coleccionistas y entusiastas que buscan adaptar sus vehículos a las nuevas normativas sin perder autenticidad.

Ingeniería reversible y electrificación sin alterar el ADN

Uno de los mayores desafíos fue intervenir dos unidades Harley-Davidson JD de la década de 1920, equipadas con motores V-twin de 1.200 cc. La premisa fue clara: no modificar el chasis original. Esto implicó evitar cortes, soldaduras o perforaciones, garantizando que cualquier cambio pudiera revertirse.

El motor de combustión se mantiene intacto, conservando su sonido y estética original. La innovación se ubica en la rueda trasera, donde se incorporó un motor eléctrico de cubo desarrollado por Maeving. Este sistema entrega 11 kW de potencia y un par de hasta 260 Nm, multiplicando la respuesta en bajas revoluciones y transformando el comportamiento dinámico de la moto.

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La premisa fue clara: no modificar el chasis original. Esto implicó evitar cortes, soldaduras o perforaciones, garantizando que cualquier cambio pudiera revertirse.

La premisa fue clara: no modificar el chasis original. Esto implicó evitar cortes, soldaduras o perforaciones, garantizando que cualquier cambio pudiera revertirse.

La energía se almacena en baterías de iones de litio de 2,7 kWh, integradas en alforjas laterales diseñadas a medida. Estas replican el estilo clásico de la época, manteniendo la estética vintage con una mínima alteración visual.

Gestión inteligente y nuevos modos de conducción

El sistema híbrido incorpora una gestión electrónica que permite elegir entre tres modos de uso: térmico, eléctrico puro o combinado. Esta flexibilidad permite adaptar el comportamiento de la moto según el entorno o la necesidad del conductor.

En modo combinado, el sistema superpone la entrega de ambos motores, logrando una respuesta más contundente sin perder progresividad. Además, el motor eléctrico cumple una función adicional: actúa como arranque electrónico, eliminando el tradicional pedal de arranque.

Para acompañar el aumento de prestaciones, también se mejoró la seguridad. Las motos originales carecían de freno delantero, por lo que se incorporó un sistema de frenado hidráulico con disco trasero, aumentando la capacidad de detención y adaptando el vehículo a las exigencias actuales.

Este desarrollo demuestra que la electrificación y la preservación del patrimonio mecánico pueden coexistir. La tecnología aplicada no solo mejora el rendimiento, sino que también ofrece una solución viable frente a las restricciones ambientales, permitiendo que vehículos históricos sigan circulando en ciudades modernas.

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