24 de julio 2026 - 11:58

Integración en riesgo: las automotrices buscan blindar el pacto comercial entre Argentina y Brasil tras 2029

A tres años del vencimiento del esquema bilateral que exime de aranceles al intercambio de vehículos, las fábricas de la región presionan para acordar una prórroga que garantice previsibilidad a las inversiones.

Automotrices buscan extender el acuerdo entre los mercado argentinos y brasileños 

Automotrices buscan extender el acuerdo entre los mercado argentinos y brasileños 

Desde 1990, las cadenas productivas de vehículos instaladas en suelo argentino y brasileño operan bajo un esquema de protección mutua que permite la circulación de unidades y piezas sin costos aduaneros.

Este mecanismo, encuadrado en el Acuerdo de Complementación Económica (ACE 14), tiene como fecha límite de vigencia junio de 2029.

Aunque la última prórroga fijada en 2019 estableció un horizonte de una década, los ejecutivos del sector ya impulsan tratativas para sellar una extensión de largo plazo.

El interés de las terminales radica en sostener la estabilidad operativa. De acuerdo con análisis publicados por Infobae, las decisiones sobre nuevos desembolsos de capital en esta industria se planifican con varios años de antelación, por lo que las empresas demandan señales claras de que no se pasará de forma intempestiva a un esquema de libre comercio absoluto.

Mientras que el sector privado brasileño ha favorecido históricamente un intercambio sin restricciones de volumen, la contraparte local busca preservar cláusulas de resguardo.

La dinámica del coeficiente de balanza comercial y las excepciones del mercado

El engranaje central de este marco regulatorio es el denominado mecanismo Flex, un ratio que determina la proporción de dólares que un país puede despachar en relación con lo que adquiere de su vecino. En la etapa actual, que abarca hasta mediados de 2027, el coeficiente habilita a Brasil a enviar hasta dos dólares en productos por cada dólar importado desde la Argentina.

Aunque la última prórroga fijada en 2019 estableció un horizonte de una década, los ejecutivos del sector ya impulsan tratativas para sellar una extensión de largo plazo.

Aunque la última prórroga fijada en 2019 estableció un horizonte de una década, los ejecutivos del sector ya impulsan tratativas para sellar una extensión de largo plazo.

La escala prevé incrementos graduales hasta alcanzar los tres dólares por cada dólar en el bienio 2028-2029, antes de la eventual caducidad del límite. Complementariamente, el arancel externo común del 35% funciona como una barrera defensiva frente a unidades fabricadas fuera del bloque.

En el terreno operativo, la relación comercial muestra dinámicas dispares según la estrategia comercial de cada automotriz:

  • Firmas compensadoras: compañías como Ford exportan unidades producidas en el país (como la camioneta Ranger) sin ingresar modelos desde Brasil, lo que genera un margen de cuota que compensa el balance general del sector. Por su parte, Peugeot mantiene envíos desde su planta bonaerense sin importar vehículos del socio regional.

  • Intercambio equilibrado o mixto: marcas como Toyota, Volkswagen, Fiat, General Motors y Renault mantienen flujos bilaterales activos, combinando la fabricación local de ciertos modelos con la importación de plataformas brasileñas para completar sus catálogos.

  • Importadores puros: firmas como Citroën, Jeep, Nissan y Hyundai abastecen la red comercial argentina con modelos de origen brasileño sin realizar contrapartida de envíos locales, aprovechando la cuota global que genera el sistema regulatorio.

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