20 de agosto 2026 - 12:05

La Argentina y México acercan posiciones y avanzan hacia un nuevo acuerdo automotor

Tras meses de parálisis, ambos países lograron avances concretos para restablecer el comercio sin aranceles. La clave pasa por un esquema de compensaciones y la reapertura del flujo de 0km.

La Argentina y México intensifican negociaciones 

La Argentina y México intensifican negociaciones 

Peugeot

Después de un prolongado período sin avances, las conversaciones entre la Argentina y México comenzaron a mostrar señales de entendimiento en torno a un nuevo esquema de comercio bilateral. El foco principal está puesto en recomponer el intercambio automotor, interrumpido desde marzo, y evitar así el impacto de aranceles sobre los vehículos importados.

En las últimas reuniones, ambas delegaciones lograron acercar posiciones. México propuso habilitar el ingreso de determinados productos agroindustriales argentinos —como carnes, aceites y vinos— como forma de equilibrar el intercambio, históricamente desfavorable para el país sudamericano. Desde Buenos Aires, la respuesta fue positiva, al considerar que se trata de una apertura concreta, aunque limitada.

Actualmente, el proceso se encuentra en una instancia de definición. Argentina ya dio su visto bueno preliminar y aguarda una confirmación formal del gobierno mexicano, que permita avanzar con la firma del acuerdo en una fecha aún a definir.

Impacto en el mercado y presión de la industria

La interrupción del esquema vigente generó consecuencias directas en el sector automotor. La falta de un acuerdo obligó a las marcas a restringir operaciones, ajustar stocks y reconfigurar su oferta ante la incertidumbre regulatoria.

El convenio bilateral que se busca restablecer contempla un sistema de cupos que permite importar vehículos sin aranceles hasta un determinado volumen. Sin ese marco, cada unidad debería tributar un 35%, lo que encarece significativamente los precios finales y afecta la competitividad de los modelos provenientes de México.

El freno en las negociaciones también dejó en evidencia un problema estructural: el fuerte desequilibrio comercial, ya que Argentina prácticamente no exporta vehículos a México, mientras que sí depende de ese mercado para abastecerse de varios modelos clave.

Varias automotrices dependen del flujo desde México para sostener su portafolio en Argentina, especialmente en segmentos estratégicos como SUV, sedanes y pick ups.

Varias automotrices dependen del flujo desde México para sostener su portafolio en Argentina, especialmente en segmentos estratégicos como SUV, sedanes y pick ups.

Qué está en juego para el mercado local

La normalización del acuerdo resulta clave para evitar tensiones en la oferta. Varias automotrices dependen del flujo desde México para sostener su portafolio en Argentina, especialmente en segmentos estratégicos como SUV, sedanes y pick ups.

Entre los modelos alcanzados por esta situación aparecen vehículos de marcas como Volkswagen, Nissan, Ford y Chevrolet, entre otras. En muchos casos, se trata de productos que no tienen producción local o que reemplazaron líneas industriales en el país.

Además, el debate incluye otros puntos sensibles, como la duración del nuevo entendimiento. Mientras el esquema anterior se renovaba de forma periódica, el sector privado impulsa un acuerdo más estable y de largo plazo, que brinde previsibilidad y evite renegociaciones constantes.

A pesar de los avances recientes, el cierre definitivo todavía depende de la validación política del lado mexicano. El eventual acuerdo no solo permitiría reactivar el ingreso de vehículos sin aranceles, sino también ordenar una relación comercial clave para la industria automotriz regional.

Te puede interesar