Una botella de plástico, una vara, una cuerda y dos piezas de cartulina alcanzan para armar un ventilador de mano que no usa pilas ni conexión eléctrica. El mecanismo es simple: al tirar de la cuerda, la vara gira y mueve las aspas de cartulina que van en la parte superior.
Cómo hacer un ventilador casero con botella de plástico
Un tirón hace girar unas aspas y mueve el aire. El mecanismo es simple y se resuelve con materiales que podemos encontrar en casa.
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Los agujeros se hacen con un clavo caliente; si participan chicos, esa parte tiene que quedar en manos de un adulto.
Sirve para refrescarse en el momento y como proyecto para hacer con chicos. Se arma con elementos sencillos y no necesita motor ni cables. Eso sí, el aire que mueve depende de cada tirón, así que no reemplaza a un ventilador eléctrico para ventilar un ambiente.
Esta versión usa como vara un palito de brochet, hay otras variantes que llevan un motor pequeño y una pila, más complejas de armar.
Materiales que necesitas para armar tu ventilador casero
La lista es corta: una botella de plástico, una vara, cuerda, cartulina y un elemento metálico para hacer los agujeros. En este ejemplo, el elemento metálico es un clavo que se calienta.
La vara es una pieza de madera sacada de un palito de brochet, aunque sirve cualquier elemento que tenga el largo adecuado. Tiene que atravesar la botella desde el fondo hasta el tapón y sobrar lo suficiente arriba para sostener las aspas.
La cuerda tiene que medir unos 40 centímetros, y para las aspas se usan dos piezas de cartulina. Para cortarlas alcanza con una tijera. Para botellas se suelen recomendar envases de 1,5 o 2 litros.
Calentar el clavo requiere cuidado. El plástico blando se quema con facilidad, así que conviene sostener el clavo con una herramienta, apoyarlo sobre la botella solo el tiempo necesario y no acercar la llama al envase.
Cómo transformar la botella en un ventilador funcional
El primer paso es hacer tres agujeros: uno en el medio del tapón, otro en la parte media de la botella y un tercero en la zona inferior. Los del tapón y el de abajo dejan pasar la vara, que atraviesa la botella de punta a punta. El del medio es para la cuerda. Antes de poner la varilla, se pasa por el agujero del medio un pedazo de cuerda de unos 40 centímetros. Uno de los extremos tiene que salir por arriba para poder hacerle un nudo.
Después se pasa la vara desde la parte inferior hacia arriba y el nudo de la cuerda queda rodeando la varilla. Al tirar del extremo que queda fuera de la botella, el nudo se desplaza hasta ubicarse más o menos en el medio. Con el tapón cerrado y la varilla en su lugar, en el extremo superior se ubican las dos piezas de cartulina, atravesadas por el centro y dispuestas en forma de cruz: son las aspas.
Para que el mecanismo quede listo, se enrolla la cuerda alrededor de la vara haciendo girar las aspas o la parte inferior de la botella, y en la punta libre se hace un nudo para agarrarla con comodidad. Al tirar de la cuerda, la varilla gira y transmite el movimiento a las aspas. Antes de dar por terminado el armado, conviene probar el giro varias veces. Si la varilla se traba, hay que revisar la posición del nudo y que los agujeros no estén desalineados.
Consejos para que el ventilador casero funcione mejor
Lo primero es que las aspas estén equilibradas: si una pesa o sobresale más que la otra, el giro se traba y el aire casi no se mueve. Conviene cortar las dos piezas de cartulina del mismo tamaño y atravesarlas justo por el medio. También se puede experimentar con el tamaño y la forma de las aspas. Si la cartulina se dobla con el movimiento, sirve reemplazarla por un material más firme, como cartón de caja de cereales o un plato de plástico.
Los agujeros tienen que ser del tamaño justo: si quedan chicos, la varilla roza y se frena, y si quedan muy grandes, tiene juego y baila. En la cuerda, lo mejor es enrollarla de manera pareja y tirar con un movimiento continuo. Quienes prefieran una versión con motor necesitan un motor pequeño de corriente continua, que se puede sacar de un juguete viejo o de un aparato en desuso, y una pila o batería. En ese caso hay que verificar que el voltaje del motor sea compatible con el de la pila.






