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Cambios: Macri alinea el Ministerio de Defensa para la campaña electoral

Hoy primera reunión de trabajo de Di Chiaro con Aguad . ¿Nueva ministra? Chighizola aún no presentó la renuncia. Espera explicaciones del Gobierno.

Con el retorno de Mauricio Macri a la Casa Rosada se producirá el primer recambio en el ministerio de Defensa. La designación de Paola Di Chiaro al frente de la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares y la aceptación de la renuncia del saliente viceministro, Horacio Chighizola, anoche aún no la había presentado y requiere de la firma de sendos decretos.

Es el trámite formal ineludible que espera Chighizola y con él alguna explicación sobre el repentino paso al costado de sus funciones. Di Chiaro hoy se reúne con el ministro Oscar Aguad en el edificio Libertador, sede del ministerio de Defensa, aprontes de su próxima tarea. El movimiento de Di Chiaro viene en maceración desde que el fiscal Gerardo Pollicita solicitó ante el juez Ariel Lijo el llamado a declaración indagatoria del ministro Oscar Aguad en la investigación de irregularidades en el acuerdo de pago de deudas del Correo Argentino al Estado nacional, en 2016. La indagatoria de Aguad, fijada para el 28 de febrero se postergó a marzo. Lapso que benefició la entrada sin estridencias de Di Chiaro a Defensa. Es el primer cambio alineado con la campaña electoral. Si la indagatoria de Aguad concluye en procesamiento, el Ejecutivo necesitará alguien de la tribu amarilla de origen para apuntalar a quien tome la posta de ministro. ¿Repetirá la UCR al frente de Defensa o será también el apellido Di Chairo el que cubra esa posición ante la emergencia judicial? En una de las tantas reuniones de seguimiento sobre temas de defensa en la Casa Rosada, con asistencia perfecta de Di Chiaro, se escuchó la frase: “con dos ministros los radicales ya están bien pagos”. Esta funcionaria que se desempeña en la subsecretaria de Asuntos Globales de la jefatura de Gabinete, bajo el mando de Fulvio Pompeo, secretario de Asuntos Estratégicos, se asomó al mundo de la defensa de oyente. Absorbió conocimientos en directo de las innumerables exposiciones que hicieron y hacen los 4 jefes militares ante el Presidente acerca de la gestión, requerimientos y proyectos del sector castrense.

Tan pronto se conoció la unción de Di Chiaro, arrancó el merodeo de postulantes a ocupar cargos en estructuras inferiores del ministerio. Entre ellas la vacancia más apetecida es la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar. Noel Costa dejará el cargo en marzo, el Senado le dio el sí a su postulación para jueza del Tribunal Oral Federal Nº2 de Córdoba. Esa oficina de inteligencia articula al dedillo con los contenidos elaborados por Di Çhiaro en la Unidad Estrategia de Seguridad Nacional, creada por resolución Nº 47/2018 del jefe de Gabinete de Ministros. Tiene desafíos internos a resolver. Una bronca contenida en el plantel del personal civil de inteligencia (PCI) de las tres fuerzas. Viene in crescendo desde que Marcos Peña, en 2015, comunicó y más tarde ejecutó la corrección a la política salarial de los militares eliminando las sumas fijas e incorporándolas progresivamente al haber básico, mecanismo que no se aplicó a los agentes civiles de la inteligencia castrense. La flamante y próxima viceministra conoce sólo la faceta de analistas y elaboradores de piezas escritas del área, por caso Jerónimo Morales Rins, PCI de la Fuerza Aérea, quien fue segundo de Lourdes Puente de López Llovet, extitular de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar en tiempos de Arturo Puricelli. Hay otras capacidades menos explícitas en ese plantel que ante desatenciones tornan áspera la gestión del funcionario. La reciente crisis de la obra social castrense IOSFA que tiene en jaque al interventor Pedro Barrios designado por Aguad reconoce aquel origen.

Di Chiaro hereda del saliente Chighizola una oficina organizada y metódica, en línea con la impronta diplomática que tomó Chighizola desde que fue vicecanciller de Adalberto Rodríguez Giavarini. Le tocará ahora lidiar con temas de la agenda regional e internacional, su área de competencia, que Aguad nunca percibió. El caso más reciente: Aguad autorizó la iniciativa del jefe aeronáutico Enrique Amreim de enviar al operativo Fronteras aviones de entrenamiento Texan II, inermes. Mensaje equívoco sobre el compromiso del Gobierno frente a sus vecinos; Brasil; de combatir el delito trasnacional organizado, el narcotráfico y el contrabando, entre otros ilícitos de frontera.

Sentido común aparte, la decisión de mandar aviones desarmados no hubiera pasado el filtro de la Unidad Estrategia de Seguridad Nacional conducida por Di Chiaro. Su fundamento es “el seguimiento de temas prioritarios de seguridad nacional en coordinación con otras áreas del Estado con competencia en la materia”.

En marzo tendrá el primer examen, reuniones bilaterales con sus pares de Brasil y del Reino Unido.

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