La industria oleaginosa es muy eficiente y lidera claramente las exportaciones argentinas. Ha crecido exponencialmente en los últimos años, pero deberá seguir invirtiendo para acompañar el gran aumento que concretó la producción primaria.
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Pero ese proceso no se hará en cualquier contexto. Los empresarios del sector exigen estabilidad económica por parte del gobierno y reclaman la concreción de importantes obras de infraestructura en caminos y ferrocarriles, porque la mayoría de los puertos no se ubica en las zonas de producción.
Tal es, en síntesis, el escenario que vive hoy la industria aceitera en la Argentina, según los principales aspectos de una charla desarrollada por Alberto Rodríguez, director ejecutivo de Ciara, en el 6° Seminario de Comercialización de Granos, organizado recientemente por el área de Economía de AACREA en General Pico, La Pampa.
La Argentina es líder mundial en la exportación de productos elaborados de la industria oleaginosa. En lo que respecta a la soja, ocupa el tercer lugar en el mercado de poroto, con una participación de 12,9%. Pero se ubica a la cabeza en la tabla de países exportadores de aceite y harina de soja, con 42% y 38,3% del mercado, en cada caso. En girasol ocupa los primeros lugares mundiales también en aceite (43,5% del mercado) y harina (48,3%) y el cuarto puesto en las ventas de grano (9%). En maní ocupa el segundo puesto en los productos y subproductos. En el país, la industria oleaginosa se orienta con fuerza hacia la exportación. El 90,3% de los aceites vegetales y 95,2% de las harinas proteicas que se produjeron en 2003 tuvieron como destino el mercado externo. En el caso de los granos oleaginosos, la participación fue de 25,5%.
El año pasado, las ventas al exterior de este complejo alcanzaron 8.160,6 millones de dólares, muy por delante del segundo puesto, el sector petrolero petroquímico, que registró 4.916,9 millones. Asimismo, es la principal fuente de ingreso de divisas al país, con una participación de 27,8% en el total de las exportaciones nacionales.
En 2003, según datos del Banco Central, el sector de oleaginosas y cereales pagó 10.552 millones de dólares en concepto de derechos de exportación, lo que representa 42% del total de los cobros del Estado, que sumaron 24.879 millones.
«Este escenario -afirmó el especialista-se mantendría en el futuro, aun cuando prevemos que puede haber un crecimiento en las exportaciones de harinas hacia el sudeste de Asia, que es una de las regiones del mundo con mayor crecimiento y con mayores necesidades de este tipo de producto.»
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