18 de octubre 2004 - 00:00

EE.UU.: el mercado espera elecciones

La semana pasada comenzó con un explosivo informe del Departamento de Agricultura de los EE.UU. que revela cifras de producción norteamericanas realmente sorprendentes. Más allá de que unos números ya habían sido anticipados por algunos privados, sorprendió la celeridad con que el USDA los incorporó en su reporte.

Los EE.UU. obtendrán, entonces, una cosecha de maíz de 295 millones de toneladas, lo que constituye un récord absoluto, con rendimientos promedio de 9.945 kilos por hectárea. La cifra revelada excede en 6% a lo informado por el USDA en el informe del mes de setiembre.

Los stocks finales del mundo crecen en casi 13 millones de toneladas, alcanzando ahora los 100,7 mill./t, reflejando la mayor producción norteamericana y china.

• Proyección

En soja, el USDA proyecta una producción norteamericana de 84,55 mill./t, con rendimientos promedio de 2.823 kg/ha y lo ponderado en este mes excede en 10% a lo informado en el mes de setiembre. Los rendimientos observados, por otra parte, superan al récord anterior de 2.784 kg/ha registrado en la campaña de 1994, y este ciclo superará al récord productivo anterior, registrado en 2001, cuando se lograba una campaña de 78,65 millones.

Los stocks finales mundiales proyectados en este ciclo agrícola alcanzarían los 59,25 mill./t y resultarían ser los más altos de la historia. Aun en el caso de perderse, hipotéticamente, un tercio de la futura campaña brasileña proyectada, los stocks finales mundiales serían récord.

Adicionalmente, la proyección mundial de demanda fue recortada en este informe, con un
«crushing» mundial de un millón de toneladas menos que lo informado en setiembre.

Además, el USDA redujo la futura campaña brasileña a 64,5 mill./t y mantuvo su proyección para la Argentina en 39 millones y la de China en 17,5 mill./t.

Evidentemente, las temperaturas registradas en esta temporada en el cinturón sojero y maicero norteamericano, que se ubicaron por debajo de lo normal, asociadas a precipitaciones por encima de la media promedio, han contribuido a lograr este brillante escenario productivo.
Aunque se aguardaban números importantes, nadie los imaginó tan altos.

• Cosechas

Más allá de este informe, el mercado se encuentra preparado y listo para asimilar un tamaño final de cosechas norteamericanas muy por encima de lo imaginado un par de meses atrás, cuando las amenazas de heladas tempranas vaticinaban un futuro bastante incierto. El mercado comenzará a prestar atención a la marcha del tramo final de la cosecha norteamericana y a la situación climática de nuestra región, además de seguir de cerca la estrategia que países como China asuman a la hora de reanudar su esquema de importaciones.

El mercado cuenta con tantas noticias positivas, en términos de producción, con consecuencias tan negativas para los precios, que es posible que a partir de ahora pueda ensayarse alguna mejora transitoria en el nivel de cotizaciones. Este proceso podría acompañar la plaza por el resto de este mes y el próximo.

Es también factible que asistamos a un incremento en la operatoria en los mercados de futuros locales en el mediano plazo, como medio de protección de los productores a exponerse a precios más bajos a partir de la compra de puts o la toma de posiciones de venta en las posiciones diferidas de nueva cosecha.


Restando pocas semanas más para las elecciones de los EE.UU., el sector agropecuario de aquella nación debate cuál de los dos candidatos resulta más conveniente para sus intereses.


En teoría, la elección resulta importante toda vez que el candidato electo será el encargado de redactar la nueva ley agrícola, aunque en la práctica tanto Bush como Kerry anticiparon que no formularán cambios de importancia a la actual ley en lo referido a precios sostén y nivel de ingresos agrícolas. Ambos candidatos prometen proveer una importante red de contención financiera a los productores rurales, para ayudarlos a soportar, entre otras cosas, las contingencias climáticas. Con respecto a la política de exportaciones de productos agrícolas, Bush está visto por los grupos del sector como un encendido defensor del libre comercio, dispuesto a pelear por reducir tarifas y otras barreras restrictivas del comercio agrícola, mientras Kerry aparenta ser un poco más proteccionista con respecto al comercio y propone una revisión total de todos los arreglos comerciales existentes.

Ambos candidatos defienden el uso de etanol (derivado del maíz) como fuente de energía y con el principal objetivo de no generar una mayor dependencia del petróleo.


Bush promete en la campaña proseguir con el desarrollo de su ley de energía, que permitiría un impulso aún mayor en la construcción de plantas procesadoras de este producto.

Una encuesta llevada a cabo a principios de este mes y realizada en 17 estados rurales del país indican un sólido apoyo al actual presidente norteamericano, aunque este sondeo se realizó con anterioridad a los recientes debates.

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