20 de diciembre 2004 - 00:00

Fuertes bajas en los precios de granos como resumen anual

Ya sobre el final de 2004, la realidad actual del mercado de granos dista bastante de la situación que se vivía un año atrás. Así, tomando las cotizaciones de la Cámara Arbitral de la Bolsa de Comercio de Rosario, y fijando como base el último día hábil del año anterior, los precios reflejan una baja de 28% para el trigo, de 15% para el maíz, de 13% para el girasol y de 26% para la soja.

TRIGO:
este cultivo se encuentra en plena etapa de recolección, y en muy pocos días más entrarán al mercado las disponibilidades del SO y SE de la provincia de Buenos Aires, donde los rendimientos esperados son seguramente tan buenos como los que se registraron hasta el momento en otras zonas. Lo cosechado hasta el momento da la pauta de una campaña que superará todas las expectativas optimistas. Los precios han respondido a esta realidad, y las cotizaciones de cosecha nueva se desplomaron en el transcurso de esta semana, testeando a su paso nuevos mínimos del contrato, aunque contaron con la capacidad de recomponerse en el tramo final de la semana. El USDA proyecta una producción local de 15 millones, aunque algunos privados ensayan estimaciones de hasta 16,5 mill./t, a la luz de los excelentes rendimientos que se observan. El esquema mundial nos ubica con precios competitivos, aunque el gran escollo para lograr mejoras en las cotizaciones, en relación con otros países importadores, es el mercado de fletes, que genera una marcada distorsión entre las cotizaciones de origen y las de destino.

MAIZ:
aquí los precios también sufrieron el fuerte impacto de la campaña récord norteamericana y difícilmente puedan despegar hasta tanto no se genere demanda adicional por el lado de un mayor consumo doméstico norteamericano. En este sentido, las posibilidades que se abren en torno al consumo de etanol podrán atemperar el fuerte grado de oferta de este ciclo. En nuestro país, la campaña luce muy bien hasta el momento, y aquí también se evidenciará una virtual explosión en el consumo local. La demanda de la industria cárnica se incrementará notablemente de la mano de los bajos precios que reflejan las cotizaciones de campaña nueva, y los excelentes márgenes para los criadores de vacunos, pollos y cerdos. Es posible que la última proyección de consumo del USDA para la Argentina, que da cuenta de un estimado de compras comerciales del consumo de 4,3 mill./t, sea superada con amplitud en el curso del próximo año comercial. En los EE.UU. se consume 75% del maíz producido. Si la Argentina asimilase esta tendencia, nos encontraríamos con un uso doméstico que superaría los 11 millones de toneladas. En el Brasil, de los 42 mill./t de producción que se proyectan para esta campaña, se consumen 40 mill./t. Los cultivos han tenido un comienzo muy favorable, y el USDA estima una producción de maíz de 15,5 mill./t.

SOJA:
el incremento productivo mundial de esta próxima campaña resultará significativo, aunque el crecimiento de los stocks finales será aún mayor. Según el USDA, el mundo producirá en esta campaña 231 mill./t, 21% por encima de lo generado en el ciclo 2003/'04, aunque las existencias finales crecerán nada menos que 58%, ubicándose en 60,57 millones. Así, pasamos de una situación dramáticamente ajustada a otra con disponibilidades muy holgadas. La clave de lo que pueda acontecer en el mediano plazo se encuentra asociado a la política de importaciones de China (que el USDA mantuvo en 22 mill./t en su último informe) y a la evolución del clima en Sudamérica-.

La amenaza de roya en esta región mantendrá en alerta al mercado en los próximo meses, y la posibilidad cierta de que esta enfermedad comience a avanzar en el territorio norteamericano incrementará los costos de producción e incorporará una expectativa hasta el momento desconocida.

GIRASOL:
la producción global de semillas oleaginosas fue proyectada en 390,5 millones de toneladas en esta campaña. Si bien se incrementaron las producciones de soja, algodón, maní y colza en el mundo, decreció la producción de girasol, por culpa de mala campaña en Ucrania y la CEE. Se estima que en el Hemisferio Norte se han perdido más de dos millones de toneladas de producción. En Ucrania, las pérdidas rondan 1,3 mill./t con respecto a la campaña del ciclo anterior, atribuido a la siembra de un área menor, mal clima y menores rendimientos a los previstos. Este país dejó de exportar semillas de girasol, pues la demanda doméstica absorbió las disponibilidades. En nuestro país, la próxima campaña resulta prometedora por el aumento de área, aunque la situación climática de la provincia del Chaco generó temores sobre el tamaño final de la campaña. Los precios del aceite de girasol cotizan con una importante prima sobre los de soja y, en general, el mercado de aceites vegetales cuenta con una buena estructura de demanda internacional.

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