2 de septiembre 2004 - 00:00

Malo: bajó calidad de la leche

La producción de leche bovina en la Argentina (que representa alrededor de 8% de la producción agropecuaria total), se caracteriza por presentar:

• Una fuerte heterogeneidad intrasectorial y entre las regiones productoras, lo que se traduce en una estructura primaria atomizada y diferenciada, actualmente estimada en 11.000 tambos.

• Una estructura industrial altamente estratificada, con la presencia en el estrato superior de un número acotado de grandes empresas (8-10), con predominio de capitales nacionales, que industrializa 50%-60% de la leche consumida en el mercado interno y 80% de la exportación de leche en polvo y manteca, pero sólo 50%-60% de los quesos y dulce de leche; un estrato intermedio conformado por un conjunto limitado de empresas (300-400), volcadas al mercado interno pero que exploran «nichos» de exportación y un amplio espectro (1.000-1.200) de pequeñas firmas, concentradas al mercado interno debido a falta de financiación y dificultades para explorar la exportación, muchas de ellas operando en circuitos marginales, con pobre calidad de la materia prima.

• Canales de comercialización minorista concentrados, en manos de pocas grandes cadenas de híper y supermercados, en su mayoría de capitales transnacionales y el eslabón más importante de la cadena en la fijación de precios, aunque en los dos últimos años se registra un desplazamiento hacia una mayor participación de bocas de expendio más pequeñas.

• Si bien la producción de leche en la Argentina representa 2% de la producción mundial (alrededor de 480.000 millones de lts/año), sólo interviene en 0,3%-0,5% en el comercio internacional de lácteos, de por sí bajo, ya que representa la comercialización de 8%-9% de la producción mundial, o sea, alrededor de 34.000 millones de lts/año. Es decir, en un mercado internacional pequeño en relación con la producción total, la lechería argentina no ha mostrado un sesgo exportador neto ni persistente en el tiempo. Esa tendencia parece empezar a revertirse, pero es difícil predecir si será de largo plazo.

La situación actual de la lechería se caracterizada por:

• En los últimos 3-4 años se ha resentido la calidad de la leche, por múltiples razones y se ha debilitado en control y erradicación de brucelosis y tuberculosis.

• Un número de tambos que se piensa quedará estabilizado en 11.000, con mayor número de animales en ordeño por establecimiento.

• Una recuperación del stock lechero rondando los 2 millones de animales y de la producción de 20%, estimándose cerrar 2004 con alrededor de 9.300 millones de lts/ año.

• Una muy lenta recuperación del mercado interno (se estima un consumo per cápita para 2004 de 205 lts de leche).

• Estimaciones de crecimiento (por aumento de la carga y aumento de la producción individual), que, en un escenario desfavorable sería de 3% anual y en uno más favorable, de 5% anual, lo que llevaría a saturar la capacidad instalada de industrialización (sin mediar nuevas inversiones) hacia 2007 o 2010.

• Necesidad por «pelear» nuevos mercados adicionales al Mercosur, México y Comunidad Andina de Naciones, siendo Asia (China) y Africa del Norte y Medio Oriente, los potenciales candidatos.

(*) Proyecto Lechero, EEA INTA Pergamino.

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