Mercados Agropecuarios
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En los últimos días, se produjeron lluvias cercanas a los 70 mm, que permitieron mejorar la situación de pasturas y de cosecha gruesa. Este aporte de humedad permitió reanudar la siembra de soja y la resiembra algunos lotes sembrados en fecha temprana que se perdieron por las elevadas temperaturas y falta de humedad.
Se inició la cosecha de trigo, con rindes sumamente pobres, que promedian 1.000 kg/h. Estos rindes alcanzan sólo para cubrir la cosecha y una ínfima parte de los costos directos, con un importante quebranto.
El anuncio de rebaja del 5% en las retenciones para trigo y maíz, dados los bajos precios internacionales, apenas significa un incremento en el precio al productor de 8 u$s/t. Cuesta creerlo, pero aún el anuncio no fue implementado. Para siembras en campo propio y para un rinde de 30 qq/ha, y el planteo productivo y los costos que se presentan en el cuadro adjunto, sólo con 208 u$s/t se llega a cubrir los costos directos y de estructura, sin ganancias. Esto demuestra que, a los precios actuales, no debería haber retenciones.
Para un rinde de 64 qq/h de maíz, el precio de indiferencia debería ser de 127 u$s/t, con una retención del 5% a los precios FOB actuales.
Para una soja de 24 qq/h de rinde, el precio de indiferencia sólo para cubrir los costos debería ser de 220 u$s/t. Al precio FOB actual, la retención debería descender al 23% desde el 35% actual.
Es imperioso que el Gobierno tome nota de una vez del enorme quebranto que provoca al sector agropecuario, y a todo el interior del país, el esquema de retenciones, y las elimine para el trigo y el maíz, y las reduzca sustancialmente para la soja. Por el momento, no hay señales.



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