El área implantada con maíz llegaría a 3,8 millones de hectáreas, de las cuales
3,2 se destinarían para cosecha y las restantes para alimentación animal.
Pese a la escasez hídrica y la incertidumbre por la disponibilidad de semillas y fertilizantes, las perspectivas para el cultivo de maíz son aún alentadoras. Con una superficie probable de 3,8 millones de hectáreas y un clima menos benigno que en la campaña pasada, el maíz podría incrementar 5% su producción.
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La Asociación Maíz Argentino (MAIZAR) prevé que el incremento de la superficie podría ser de aproximadamente 400 mil hectáreas. De confirmarse esta tendencia, la próxima siembra sería 12% mayor que la campaña anterior, en la que se habían alcanzado 3,4 millones de hectáreas.
Si bien se esperaba que el crecimiento fuera de 20%, la escasez de agua en zonas como el oeste de Buenos Aires, Córdoba o La Pampa hicieron que las estimaciones para el cultivo fueran un poco menores. Según el presidente de MAIZAR, Juan Gear, además de las deficiencias climáticas, el recorte en las proyecciones «se debe a la incertidumbre generada por la falta de semillas y fertilizantes». De esta manera, el área llegaría a los 3,8 millones de hectáreas, de los cuales 3,2 se destinarían a cosecha y las restantes a alimentación animal.
Etapa temprana
Para Gear, aún se está en una etapa temprana de la siembra, lo que permite a los productores contar con tiempo para plantar las semillas. «Sería bueno que lloviera para arrancar el cultivo con buena reserva de humedad; si bien en las partes más cercanas a la superficie está faltando agua, todavía hay reservas en el subsuelo, dadas las grandes precipitaciones que se produjeron durante el otoño», señaló.
En cuanto a los rendimientos, el titular de la cadena maicera sostuvo que no se darán los mismos rindes que la campaña precedente: «Esto se debe a que el clima fue excepcionalmente bueno el último año, y lo lógico sería que ese marco no se repita y que los rendimientos sean menores». Con un clima normal, con más humedad en las regiones del Este, los rindes rondarían los 7.000 kilos por hectárea. «De darse estos parámetros, estaríamos en una cosecha similar o ligeramente superior a la del ciclo pasado, de no más de 5%», afirmó Gear.
Los precios de los granos están atravesando un período excelente, pero al maíz le llegó el momento de la estabilidad. Para el presidente de MAIZAR, una de las principales causas de esta tendencia es la cosecha norteamericana, que alcanzaría un récord histórico de 331 millones de toneladas, 45% de lo que produce el mundo entero, que le permitirá hacer frente tanto a la demanda externa como a la interna.
«Esto ha frenado un poco el precio del maíz en relación con otros cultivos, pero de todas formas sigue siendo muy bueno, ya que 120 dólares para el maíz no es un mal precio, sobre todo si consideramos que hace dos años valía 56/ 60 dólares», explicó Gear.
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