Política

Congreso: ala política blinda a Lacunza e inicia road show con la oposición y gobernadores

Para evitar chispas innecesarias de la rama más rancia del cristinismo, la bastardeada "ala política" del Ejecutivo comenzará reuniones informales con el PJ y kirchneristas antes de enviar proyecto de ley sobre deuda a largo plazo. Los DNU, por ahora, sin problemas. Se activa mediación con provincias.

Detrás de la no presentación del flamante ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, en la comisión bicameral de deuda del Congreso para explicar mañana un proyecto de ley sobre “reperfilamiento” de obligaciones a largo plazo -aún no presentado-, el termómetro que circula por los despachos oficialistas y opositores de ambas cámaras dista de la paranoia que quiere imponer la rama más incendiaria de operadores y dirigentes ultracristinistas: el silencio y los movimientos sutiles de diputados y senadores de los últimos días -como contó la semana pasada Ámbito Financiero- marcan un mínimo aunque esperanzador sendero de prudencia que potencia la vigencia de las medidas que tomó el Gobierno sobre deuda en el corto plazo y el mercado cambiario a través de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), que son las únicas que interesan en este momento.

Bajo el lema de “evitar chispas en el Congreso que hagan subir más el dólar y el riesgo-país”, y ante algunos legisladores sueltos de la oposición dispuestos a romper cualquier diálogo, Lacunza pospuso la visita al Congreso. Es más: muchos legisladores se preguntaron en los últimos días cuál era la necesidad de ir a una comisión que no tiene poder de dictaminar la iniciativa que aterrizaría durante los próximos días, en principio, en la Cámara alta. Por eso, el presidente de la comisión de Presupuesto del Senado, Esteban Bullrich (PRO), ya prepara el terreno por si el Ejecutivo evita la bicameral para centrar la discusión allí, o en conjunto con la de Economía. Las presidencias en manos del oficialismo evitarían a la comisión de deuda que comanda el senador peronista -y con perfume filo K- José Mayans, de fuertes discursos en el recinto, pero medido cuando tuvo que manejar la bicameral en cuestión.

La estrategia de negociación pasó a la bastardeada pero siempre necesitada “ala política” que integran el presidente de Diputados y peronista con témpera PRO -hoy acuarela-, Emilio Monzó; el ministro del Interior -Rogelio Frigerio- y, desde hace semanas largas, el senador justicialista y candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, Miguel Pichetto. A ellos se le suman el segundo de Frigerio, Sebastián García De Luca, hombre clave como “peinador” principal en provincias e intendencias de todo el país, y el jefe del interbloque de Cambiemos en Diputados, el experimentado Mario Negri, quien estuvo durante la tarde de ayer en Casa Rosada.

El ala política comenzará desde las próximas horas un road show informal con los principales jefes del peronismo y kirchnerismo en Diputados y el Senado. En paralelo, recibirá a gobernadores quejosos por las últimas decisiones del Gobierno y con tironeos en la Justicia. Esos enojos son entendibles, más allá de la millonada que cedió el Gobierno a provincias en tres años y medio: los fiscales de Estado de los distritos deben resguardarse y el procedimiento clásico marca, con lógica, ese tipo de acciones. Sin embargo, se abrirá una instancia de negociación para ayudar a las seis o siete provincias con problemas por tenencia de Letes. “Los gobernadores siempre cumplieron. Es entendible el juego judicial y discursivo ante este tipo de medidas y situaciones complejas, pero le vamos a encontrar la vuelta juntos. No hay percepción de clima belicoso con ningún mandatario provincial”, destacaron anoche desde el entorno presidencial a este diario.

Quien quedó planchada, por ahora, es la cuestión electoral macrista de cara a las elecciones generales del 27 de octubre próximo. Según confiaron cabalgadores de estrategias, el Gobierno activó encuestas cualitativas para ordenar el discurso y prepararse para el inicio real de la campaña. Difícil camino para recorrer, ya que las mismas encuestas realizadas desde inicios de 2019 marcaron, como principales preocupaciones, el dólar y la inflación.

El Gobierno espera estabilizar la montaña rusa cambiaria y negociar con la oposición para enviar protegido el proyecto de estiramiento de plazos de deuda a largo plazo. Mañana, Mauricio Macri recibirá al interbloque de Diputados, tras haberse juntado la semana pasada con los senadores. Muchos aún cuestionan a Casa Rosada por no “encontrarle la vuelta” a la paliza K del 11 de agosto pasado.

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