“E.T. está en el podio en lo que tiene que ver con la unión de la imagen y la música. Es notable lo que sucede a través de la historia y cómo la música acompaña esa narrativa de manera perfecta”, dice Damián Mahler, quien dirigirá una orquesta sinfónica de 70 músicos en “E.T. in concert”, a 40 años del estreno del film de Steven Spielberg.
Damián Mahler: “La unión de música e imagen en ‘E.T.’ es extraordinaria”
El próximo 11 dirigirá, en el Luna Park, una versión orquestal en vivo que acompañará la proyección del clásico de Steven Spielberg.
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Familia de músicos. Damián al piano junto a su padre, Ángel Mahler.
El show que se realizará el 11 de diciembre en el Luna Park afianza la tendencia de proyectar cine acompañado por música en vivo, como el año pasado “Star Wars” en el Teatro Colón. Tan fundamental es la música en esta película que el propio Spielberg dijo: “Yo hacía despegar las bicicletas en E.T., pero era la música de John Williams la que las sostenía en el aire”. Dialogamos con Mahler.
Periodista: ¿Que significó E.T. en su vida y que hito marcó a nivel cinematográfico?
Damián Mahler: Es una pieza especial para quienes amamos la música en el cine y el cine en general. Estudiando la partitura, viendo la imagen y cómo coincide todo, se advierte que la capacidad narrativa y musical plenas.
P.: ¿Qué puede decir del creador de la música, John Williams?
D.M.: Es uno de mis héroes musicales y la partitura de E.T. me conmueve como pocas. Hay algo de la visión del niño frente a la del adulto, lo que significan las responsabilidades en un ámbito y en otro. La empatía de este niño con el ser de otro mundo y cómo los adultos, al meterse en el medio, destruyen esa pureza, como la intención de Eliot de ayudar a E.T. a regresar a su casa.
P.: ¿Cómo trabaja la música para acompañar una proyección en vivo?
D.M.: Este tipo de espectáculos se hacen con regularidad en muchos países y acá se están empezando a hacer más. Me alegra porque siempre me pareció atractiva la posibilidad de escuchar en vivo la música que fue grabada para una película. La experiencia del cine es conmovedora pero tocar música en vivo brinda una magia que no reemplaza ninguna grabación. Cuando se combinan ambas cosas se vuelve a los orígenes del cine mudo, que era musicalizado en el momento. Tocar en vivo permite palpitar la emoción de lo que está sucediendo.
P.: ¿Qué trabajo implica a nivel técnico?
D.M.: Tenemos que tocar la música en sincro perfecta con la imagen, y eso es un desafío, sobre todo para el director, porque no hay margen de error.
P.: ¿Cómo se maneja en el papel de director de orquesta?
D.M.: Es un gran coordinador porque a través de nuestro gesto hacemos que confluyan todos los músicos que tocan juntos, y tal vez por una cuestión visual o de lejanía no llegan a verse. Tenemos un violín de un lado y a 30 metros un trombón, tienen que tocar juntos pero no se ven, entonces la labor de un director es buscar esa sincronía para que el total de voces tocando cosas diferentes, según las familias, se perciban como una unidad.
P.: ¿Algo superior a la sumatoria de las partes?
D.M.: El trabajo de director de orquesta es descubrir qué hay detrás de esas notas y ese texto escrito, decodificar las intenciones de ese compositor y a través de nuestro gesto transmitir lo que creemos que refleja. Riccardo Muti dijo que detrás de las notas está el infinito, y detrás de eso, Dios. Y que nosotros somos demasiado pequeños. Me gusta pensar que la música es esa inteligencia superior a todos los que la hacemos y que nos unifica y encuentra. Todos buscamos un horizonte que es inalcanzable.
P.: ¿Hay algo hoy como la ciencia ficción de Spielberg?
D.M.: Lo que sucedió en los ´80 alrededor de la ciencia ficción y la fantasía fue único. Va a ser el tiempo el que diga si fue una obra maestra pero tengo la sensación de que estamos viviendo una época menos inspirada. Hoy la música es prolija y prolífica a nivel técnico, pero tal vez con una emoción no tan potente. No hay hoy una película como “E.T.”, no hay una visión global parecida, la ciencia ficción no está tan emotiva, está en otro espacio aunque no descarto que eso vuelva a suceder. El cine vive tiempos de transformación por la relación con las plataformas, y el consumo de algo que sucede en un momento no necesariamente pensado para dejar huella. Spielberg concibió esta película con una búsqueda de trascendencia. Eso hizo la diferencia en ese momento y siento que ahora no hay tantas obras de cine que vayan en esa dirección.




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