12 de diciembre 2001 - 00:00

23:07 hs. COPA MERCOSUR: SAN LORENZO (fútbol)

23:07 hs. COPA MERCOSUR: SAN LORENZO (fútbol)
Empató 0-0 con el Flamengo en el partido de ida de la Copa Mercosur. El encuentro se disputó en el Maracaná. El equipo brasileño jugó el segundo tiempo con diez jugadores, por la expulsión de Edilson. Al equipo de Manuel Pellegrini le alcanza con ganar por un gol de diferencia en el partido de vuelta para lograr su primer título internacional. El encuentro se jugará el próxmo miércoles 19 en el Nuevo Gasómetro.

El equipo argentino de San Lorenzo consiguió este miércoles la hazaña de arrancarle un empate en 0-0 al brasileño Flamengo en el partido de ida por la final de la cuarta Copa Mercosur, jugado ante 83.600 personas en el estadio Maracaná, de Rio de Janeiro.
   
Con este resultado, San Lorenzo tendrá la posibilidad de definir el campeonato -su primera final de un torneo internacional- en su propio estadio, el Nuevo Gasómetro, en Buenos Aires, el miércoles próximo.
   
El partido comenzó con media hora de atraso, ya que el equipo argentino y los árbitros no lograban llegar al Maracaná, ante la impresionante multitud que bloqueó por completo todas las vías de acceso al estadio.
   
Cuando arrancó el partido, Flamengo --campeón de la Mercosur en 1999-- pasó a usar tres armas que claramente estaban a su favor: la velocidad de su sector central, el impresionante calor en Rio de Janeiro (32 grados después de las 22H00 locales) y la ensordecedora multitud en las tribunas.
   
No obstante, rápidamente Flamengo se quedó sin opciones, básicamente por su insistencia en buscar el terreno adversario siempre por el mismo lugar, más de los personajes: Petkovic o Beto ingresaban por el centro del ataque para buscar a Edílson y Reinaldo.
   
Para el conjunto argentino fue fácil resolver la situación: Capria se adelantó en el terreno para controlar a Beto y Erviti se encargó de que la pelota no llegue a Petkovic, formando un triángulo en el que Michelini era el hombre de reserva.
   
La primera señal de que a Flamengo se le harían difíciles las cosas llegó al minuto 32, cuando Petkovic finalmente recibió la pelota en el vértice del área grande de San Lorenzo e intentó enganchar delante de Serrizuela, pero no pudo continuar ante una lesión muscular en el muslo derecho.
   
Para sustituir a un mediocampista creativo como Petkovic, el entrenador de Flamengo, Carlos Alberto Torres, optó por Roma, un atacante neto, veloz y poco habilidoso, y de esa forma el equipo argentino no tuvo dificultades de adueñarse del tránsito del balón en el sector central.
   
Sin embargo, las alternativas de gol en el primer período se resumieron a un violento disparo de Beto por el flanco derecho, que el arquero argentino Saja desvió a un costado, y un cabezazo de Reinaldo que Saja mandó por arriba del travesaño.
   
El segundo tiempo comenzó con la promesa de un espectáculo, con las tribunas rugiendo en un ruido ensordecedor. Pero Edílson puso todo a perder: en el primer minuto, lejos de la pelota pero a la vista del árbitro, aplicó un codazo cobarde a Michelini y fue mandado a los vestuarios, con tarjeta roja.
   
San Lorenzo quedó así con el partido en sus manos, porque Flamengo se quedó con el coraje y el empuje de la hinchada como única arma, pero los jugadores argentinos prefirieron no arriesgar todo en un contragolpe y claramente se dispusieron a controlar el empate.
   
El entrenador de San Lorenzo, Manuel Pellegrini, quitó a Zurita para lanzar a Pusineri y poco después retiró a un atacante como Franco para poner en su puesto a un mediocampista como Paredes, con el claro objetivo de administrar el resultado.
   
A pesar de la incapacidad de Flamengo en imponer su juego, y la decisión de San Lorenzo de no arriesgar, ambos tuvieron la oportunidad de liquidar el pleito.
   
Primero fue Reinaldo, que en velocidad superó a dos marcadores y ante la salida de Saja quiso hacer un gol de clase, tocando suavamente a un costado, pero el arquero evitó el gol que las tribunas ya gritaban.
   
Poco después, y cuando faltban cinco minutos para el final, Pusineri habilitó a Romeo, quien logró eludir al arquero Julio César para tocar al centro, por donde nadie apareció para anotar.
   
Los dos minutos finales se jugaron ante una impresionante rechifla en el estadio, con los hinchas de Flamengo profundamente irritados con el empate, que ahora los obligará a una difícil victoria en Buenos Aires para levantar el trofeo.
   

Dejá tu comentario

Te puede interesar