18 de noviembre 2009 - 21:08

Además, clasificaron Argelia, Grecia y Eslovenia

Argelia 1 - 0 Egipto

Argelia se clasificó para el Mundial de Sudáfrica al ganar por 1-0 a Egipto en un partido de desempate tras quedar los dos equipos con los mismos puntos y los mismos goles de diferencia en la fase clasificatoria.

El encuentro, precedido de una gran rivalidad y actos de violencia de una y otra parte, se disputó en el estadio de la ciudad de Omdurman, situada frente a la capital sudanesa, Jartum, al otro lado del río Nilo.

Un único gol en el partido, marcado por Antar Yahia en el minuto 40, permitió a los argelinos conseguir el billete para Sudáfrica, gracias a un partido de escasa brillantez para los dos conjuntos y en el que Egipto llegó a quedarse sin ideas de ataque.

Los primeros momentos del partido estuvieron muy equilibrados, con gran nerviosismo entre los jugadores por lo que estaba en disputa y numerosas faltas de uno y otro lado en el medio campo.

Antes de que marcara Argelia, Egipto tuvo varias oportunidades de gol, entre ellas la que protagonizó en el minuto 31 Al Muham con un tiro desde dentro del área que desvió el portero argelino, convertido en una de las principales figuras del partido.

El primer y único gol fue marcado desde el lateral derecho por Yahia, con un tiro fuerte, con poco ángulo, que terminó en la red, después de haber dado en el larguero, sin que el portero egipcio pudiera hacer mucho por la velocidad del disparo.

En la segunda parte se comprobó que Argelia había decidido encerrarse en su campo y aguantar el empuje egipcio, resignado a intentar aprovechar algún contraataque.

En una de esas jugadas, el argelino Chacouchi estuvo a punto de causar un nuevo susto a los egipcios, en el minuto 61, con un remate de cabeza que puso en peligros al arco de los "Faraones".

La selección egipcia, campeona continental, siguió intentando el empate, pero sus jugadas demostraban nerviosismo y frustración, y los ataques se rompían sin suerte cuando se acercaban a la portería rival.

En el minuto 72, dos remates sucesivos, de Aboutrika y Zidan, pusieron el peligro a la portería argelina, pero de nuevo salvó el guardameta.

Al igual que en el último partido que jugaron los dos equipos en El Cairo, el pasado 14 de noviembre, Egipto se quedó sin ideas de ataque, recurriendo en muchas ocasiones a lanzamientos desde la banda buscando el remate.

Si en esa ocasión Egipto logró marcar en el último minuto el gol que forzó el desempate de hoy, en esta ocasión no llegó el milagro, y los argelinos conservaron el 1-0 y consiguieron clasificarse para el mundial sudafricano.

Ucrania 0 - 1 Grecia

Un solitario gol del jugador del Panathinaikos Dimitros Salpingidis a la media hora del primer tiempo le ha servido a Grecia para vencer en Ucrania y clasificarse para el segundo Mundial de su historia 16 años después.


Arrancó el choque con unos minutos de tanteo y de respeto mutuo que dejaron un juego anodino y de poco carácter ofensivo. La lluvia dificultaba la fluidez en el movimiento del balón y ninguno de los dos conjuntos tomaba la batuta del partido.

Poco a poco Ucrania se soltó y a los siete minutos Shevchenko dispuso de una clarísima ocasión pero su remate, a puerta vacía tras un rechace de Alexandros Tzorvas, se marchaba desviado. El acercamiento ucraniano lo respondió Grecia tres minutos después con un remate de cabeza de Giorgios Samaras que se marchaba rozando el larguero de la meta defendida por Andriy Pyatov.

Los locales parecían tener el partido controlado y producían llegadas esporádicas como un lanzamiento de falta de Oleknsadr Alíev que despejó con apuros el meta heleno. Los griegos, agazapados en su medio campo, lo fiaban todo a las contras.

Precisamente en una de ellas, un precioso pase entre líneas de Samaras encontraba en su finalización a Dimitros Salpingidis, que de tiro cruzado y por bajo ponía en ventaja a los visitantes y los acercaba a Sudáfrica.

El gol obligaba a Ucrania a lanzarse al ataque tras el 0-0 de la ida y el empate estuvo cerca de llegar al filo del descanso cuando Yarmolenko y Shevchenko se estorbaron en el remate de una falta lateral.

En el segundo tiempo, la entrada de Seleznov dio aires nuevos a los ucranianos que encerraron a Grecia en su campo. En los peores momentos de los hombres de Renhaggel surgió la figura del guardameta Alexandros Tzorvas, muy seguro durante los noventa minutos.

Poco a poco la impotencia hacia mella en los locales que comenzó a atacar más con el corazón que con la cabeza. Los helenos, que demostraron la solidez defensiva que les hizo campeones de la Eurocopa hace cinco años, se limitaron a despejar las llegadas de sus rivales y aguantar el marcador favorable.

Eslovenia 1 - 0 Rusia

La pequeña Eslovenia se clasificó para el Mundial de Sudáfrica al derrotar a Rusia (1-0) en Maribor en un partido en el que el equipo del holandés Guus Hiddink jugó con fuego y lo pagó muy caro.


De esta forma, los eslovenos disputarán el segundo Mundial de su corta historia -participaron en Japón y Corea del Sur en 2002- y los rusos se quedan otra vez a las puertas, como ya ocurriera en el de Alemania 2006.

Además, Hiddink emborrona su impecable historial al no poder disputar su cuarta Copa del Mundo tras dirigir a Holanda en 1998, Corea del Sur en 2002 y Australia 2006, mientras el genial Andréi Arshavin sigue sin debutar en el mayor escenario del fútbol mundial.

El mago holandés no cumplió con su promesa y su equipo eligió una táctica temerosa, intentando conservar el peligroso resultado de Moscú (2-1), sirviendo en bandeja la iniciativa a los ex yugoslavos.

Los eslovenos controlaron a placer el partido desde el pitido inicial, mientras los rusos parecían acusar la presión, pese a jugar en un estadio de apenas doce mil espectadores de aforo.

A los tres minutos, el gigantón Novakovic (1,92 metros) se quedó solo ante Akinféev, mientras las defensas rusos pedían fuera de juego, pero su disparo fue a las manos del portero.

A los diez minutos, una buena jugada por la izquierda de los ex yugoslavos acabó en un centro a media altura que Ignashévich no acertó a despejar y el balón rebotó en su pantorrilla y golpeó el poste derecho.

El primer disparo con cierto peligro de los rusos no llegó hasta el minuto 18, cuando Palvlyuchenko disparo desviado desde el borde del área tras una buena incursión de Zhirkov.

Como ocurriera en la ida, Arshavin apenas entró en juego, a lo que contribuyó Hiddink al colocarle demasiado escorado hacia la izquierda.

Con todo, según pasaban los minutos los eslovenos perdieron frescura y los rusos comenzaron a asomarse tímidamente al área rival.

Pero todo fue un espejismo, ya que los eslovenos dirigidos magistralmente desde el banquillo por Matjaz Kek tenían preparado un as en la manga al final del primer tiempo, que cambió la suerte de la eliminatoria.

Un centro lejano desde la banda de Birsa fue aprovechado por Dedic, que venía lanzado desde atrás, para adelantarse a los dos centrales y colocar la pelota con el pie derecho en la esquina del arco defendido por Akinféev en el minuto 45.

En ese momento, los eslovenos estaban clasificados para el Mundial de Sudáfrica y los rusos se fueron a los vestuarios hechos un mar de dudas.

Por oportunidades, Eslovenia debería mandar en el marcador por dos goles de diferencia, además de que el árbitro perdonó la expulsión a Zhirkov tras una dura entrada.

Hiddink no esperó a ver despertar a los suyos y en el descanso reemplazó al joven Yanbáev por el veterano Semak y al desacertado Pavlyuchenko por el ex sevillista Kerzhakov.

El ritmo del partido aumentó varios enteros y se convirtió en un correcalles, pero los rusos siguieron sin crear oportunidades de gol.

Dedic pudo castigar la valentía de los rusos en el minuto 51 cuando tras forcejear con Berezutsky encaró al guardameta ruso, pero su disparo salió muy alto.

Sólo Zhirkov (Chelsea) demostró el suficiente amor propio para intentar desafiar a sus marcadores, pero no le acompañó la suerte, mientras Arshavin parecía una sombra del jugador que asombra en el Arsenal.

Por si fuera poco, en la mejor jugada de los rusos, Kerzhakov intentó rematar el balón, el portero esloveno no pudo atraparlo y el delantero ruso intentó desde el suelo pegarle al arco.

Los defensas eslovenos increparon a Kerzhakov cuando este yacía en el suelo, tras lo que el árbitro noruego expulsó al delantero ruso convirtiendo en misión imposible la remontada por parte de los rusos.

A falta de cinco minutos, Zhirkov tuvo en sus botas un gol que valía un Mundial, pero su disparo a bocajarro tras deshacerse de sus marcadores fue despejado por Handanovic.

Antes del pitido final, Zhirkov perdió los nervios y fue expulsado, el último despropósito cometido por los rusos durante toda la eliminatoria, pero no el más grave, que fue desestimar a los eslovenos desde el mismísimo sorteo.

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