La Ferrari de Michael Schumacher es embestida por el Prost de Luciano Burti
Dejando Canadá Mika Hakkinen filosofó: «Suerte que no existe un tercer hermano, se llevan todo». Socarronaría envidiosa, o admirativa, viene como anillo al dedo. La cuenta para Coulthard no es su diferencia con Michael por el título, sino cuidar que Ralf no le birle el subcampeonato. Faltan cinco, Michael, con 84 puntos, está lejos; en apasionante ramillete sigue Coulthard, con 47, Ralf, con 41 y Rubinho, con 40. Entre ellos está el subtítulo del año. Parece una temporada marcada por el apellido Schumacher: de doce carreras ganaron nueve. Sería histórico en la Fórmula Uno.Dos largadas, aliento contenido en la primera. Michael se quedó sin tracción con 200 metros recorridos. Lo fueron esquivando varios, pero Burti se lo comió. Una vuelta en el aire del Prost parando tres cuadras más lejos, sin lesiones, en la arena. Michael con otra chance para largar con el muleto, Milagro para Bernoldi. Una rueda de Burti pegó en su habitáculo a 30 centímetros de su cabeza.
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Este episodio me hizo recordar a Vittorio Brambilla, en el autódromo de Monza, en el '78, en coma un largo mes por una rueda que dio en el casco del piloto italiano. Aquel domingo perdió la vida Ronnie Petterson.
La segunda largada mostró nuevamente a los Williams adelante. La potencia de su BMW permitió más carga aerodinámica en un circuito donde los cálculos tienden a saber cuánto se puede descargar. Fue, casualmente, el gran error de McLaren. Hakkinen resultó el más veloz del weekend (359,2 km/h) pero fueron lentos dejando las chicanas y transitando el tercio de tribunas, zona mixta. Ferrari sin encontrar puesta a punto; sólo faltaba adivinar si era la primera de Montoya o la tercera para un enojado Ralf por la pole del colombiano, el sábado...
• Montoya y la nafta
Fue el último gran premio en los 6.825 metros de cuerda para Hockenheim. La zona veloz (dos tercios) será achicada en 2.000. Sus larguísimas rectas ya no se comerán tantos motores. Ayer «volaron» los de Schumacher, Hakkinen, Coulthard y Montoya, entre los de punta. El pit-stop es terrible, sube la temperatura del impulsor; sumemos el llamado abrupto de potencia total volviendo, y encontrará un motivo por el abandono del colombiano. Quiero creer Juan Pablo Montoya tuvo una tremenda mala suerte en el sistema para recargar combustible. Se bloqueó perdiendo eternos 29 segundos dejando la carrera ser-vida a su compañero-rival que repostó sin problemas dos vueltas más tarde (la 23). Montoya tuvo sábado de gloria con su primera pole, dos largadas impecables y media carrera a lo grande. El resto, destino, anécdotas. Keke Rosberg (1982) fue campeón ganando una. «Pescó». Reutemann (1978) ganó cuatro, pero terminó el año tercero escoltando a Andretti y Peterson. No es fácil...
• Domingo ideal
A Barrichello le cae bien Hockenheim.Asombró el año pasado y ayer fue segundo con plan de dos detenciones. El calor en pista (45° centígrados) jugó en contra para Ferrari y McLaren con Bridgestone, cuyas gomas no trabajaron «planas» en su banda de rodamiento; se apoyaron en su zona central, pudiendo leerse, pérdida de potencia motriz al piso. Fue el domingo ideal para Michelin, ya desde el viernes con Irvine, o el calvario de Villeneuve, tercero sin sacar jugo a la polenta de su Honda...
El mercado de pilotos tuvo revolución con Jordan. Eddie, su patrón bajó a Frentzen, ayer corrió Zonta; hay «lotería» para acertar quién estará en Hungría. Media docena de candidatos, mucho dinero de por medio, Jordan lo ama, y Frentzen que quiere creer en la justicia...
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