Argentina cayó ante Croacia y dejó muchas dudas

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El seleccionado argentino de fútbol encendió hoy una luz de alerta máxima de cara al Mundial de Alemania, al perder por 3 a 2 sobre la hora frente a Croacia, en Suiza, donde sólo mostró una buena reacción tras ir en desventaja en los primeros minutos.

Los primeros goles llegaron como producto de una ráfaga, a los 3 minutos por intermedio de Iván Klasnic para Croacia, Carlos Tevez para la Argentina un minuto más tarde y Lionel Messi a los 6, todo en el primer tiempo.

Empató a los 6 minutos del segundo tiempo Darijo Srna, con un cabezazo tras un centro y lo definió Dario Simic, tras un córner cuando fue a buscar de cabeza en tiempo de descuento, en el supuesto último partido amistoso previo al Mundial (aunque podría gestionarse alguno más).

El juego no dio margen siquiera a observar los planteos de los equipos, porque ambos "desenfundaron" rápidamente, casi como en un duelo, pero todo quedó en eso especialmente para los argentinos, que mostraron más errores y dudas que virtudes.

El balance, después de esta experiencia, muestra luces rojas para el arquero Roberto Abbondanzieri pero además reclama armar una defensa sólida -en nombres y funcionamiento-, un mediocampo armonizado que recupere y genere juego para conectarse con los buenos delanteros que hoy puso en la cancha el entrenador José Pekerman.

Lo preocupante de esta derrota es la calidad del rival, al que no le sobra nada y es apenas un equipo con amor propio y práctico a la hora de ir a buscar la definición.

Todo comenzó con una jugada intrascendente de Croacia a los 3 minutos, un intento de media distancia que el arquero argentino quiso contener abajo pero dejó las palmas abiertas.

La acción produjo un rebote que Nicolás Burdisso intentó despejar a un costado pero se la dejó servida a Ivan Klasnic, autor del gol.

Pero Croacia no pudo disfrutar demasiado de ir transitoriamente arriba en el marcador porque la Argentina salió con todo e hizo funcionar a uno de sus mejores circuitos: Juan Riquelme la adelantó para Lionel Messi, quien entró al área por el sector derecho, mandó una pelota oblicua hacia el arco que terminó de impulsar Tevez a la altura del palo derecho para igualar el marcador, a apenas 4 minutos de juego.  

Sintió el golpe el conjunto de la casaca con frente cuadriculado albirrojo, dubitó el lateral izquierdo Stjepan Tomas que perdió la pelota ante Messi y entonces el rosarino llevó, busco su perfil y definió de zurda hacia el palo derecho, en 6 minutos.  

Tanta pasión en el inicio se apagó pronto, entonces apenas quedaron para el análisis las buenas combinaciones de Riquelme con los de adelante y la presencia del "tridente" ofensivo que conformaron Messi, Tevez y Crespo.

Aquellos intentos en ataque fueron interesantes aunque con el correr de los minutos la Argentina perdió eficacia; así, antes de la media hora Crespo se perdió una oportunidad inmejorable al abrirse demasiado hacia la izquierda buscando ángulo de remate.

Mientras tanto, en el frío de Suiza el público se hizo sentir y antes de los 20 minutos atronó el grito de "¡Argentina-Argentina!", acompañado por bombos.  

No tan armonioso resultó el funcionamiento de Argentina en el fondo, donde se vieron algunos desacoples por donde pudo colarse alguna vez un delantero croata.   

El conjunto europeo resultó una versión demasiado liviana con respecto a lo que dejó en la memoria aquella formación que llegó al tercer lugar del podio en Francia ´98 y sólo produjo en el primer tiempo el gol (causado por una jugada accidental) y un tiro de media distancia muy elevado.   

Empezó el segundo tiempo y Croacia fue por lo suyo después de algunos intentos de Argentina, siempre manejada por los pelotazos de Riquelme para los habilidosos.   

Sin embargo, fallaron todos esos intentos argentinos y la formación contraria se encargó de ofrecer una demostración de eficacia ofensiva.   

Una proyección de Dado Prso -perseguido infructuosamente por Fabricio Coloccini- por la izquierda dio como fruto un centro que salió a tapar al primer palo Abbondanzieri sin lograr cortarlo, por lo que cabeceó Srna y definió contra el palo derecho.   

En Argentina, paulatinamente se fue desdibujando el armador Riquelme y así se fue opacando Esteban Cambiasso, mientras que los delanteros empezaron a quedarse aislados.   

A las desinteligencias e imprecisiones de los jugadores argentinos, Croacia opuso empuje, buena voluntad y con sus armas fue llevando al fondo al elenco albiceleste para complicarlo con varios tiros de esquina.   

En ese contexto empezó a resquebrajarse el sistema defensivo porque los tres del fondo no eran bien reforzados por los mediocampistas que debían bajar a ayudar y la actuación del arquero Roberto Abbondanzieri fue por demás olvidable.   

El "Pato" transmitió a los jugadores de campo toda la inseguridad de sus malos momentos, cuando sale desatado, se equivoca y termina dudando ante cada acción de peligro.    

La frutilla del postre croata llegó en tiempo adicional, con un corner desde la izquierda que Simic conectó prácticamente con la espalda y se fue a anidar contra el palo izquierdo del guardameta argentino.   

En la cuenta regresiva de cara al Mundial, Argentina encendió una luz de alerta máxima, al perder con una actuación que hizo recordar el fracaso en Corea del Sur-Japón 2002.

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