Argentina se ganó ayer un lugar entre los cuatro mejores equipos del Grupo Mun-dial de Copa Davis. Sufrió -tal vez-más de lo esperado, pero finalmente se impuso a Croacia 3 a 2, y ya está pensando en Rusia, en el equipo que deberá enfrentar en setiembre en Moscú.
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Dicen que lograr objetivos difíciles de obtener tiene un valor especial. La imagen de Gastón Gaudio arrojando su camiseta a Diego Maradona (llegó sobre el epílogo del último partido) y el abrazo emocionado de Juan Chela con Lucas Arnold, Guillermo Ca-ñas y Alejandro Gatikker en el court central del Lawn Tennis fue una muestra elocuente de tamaña alegría desatada. Nadie imaginaba que se sufriría tanto; más aún después de terminar el primer día de competencia con un 2-0 que parecía definitivo, tras el triunfo de Chela ante Ivo Karlovic por 5-7, 6-4, 6-4 y 6-2, y la posterior victoria de Gaudio sobre Ivan Ljubicic por 7-6 (7/5), 6-2 y 6-3.
Lo cierto es que la historia cambió con el dobles. Croacia presentó una pareja temible: Ljubicic-Goran Ivanisevic, confirmado a último momento por el capitán visitante (Niki Pilic) a pesar de la tendinitis en su hombro izquierdo.
Por Argentina, Arnold y Cañas intentaban definir la serie el mismo sábado; pero no lo consiguieron. Fueron cinco sets, casi todos de gran emoción y un final incierto hasta ese 6-8 en el quinto y decisivo set. Ganaron los croatas 4-6, 2-6, 6-3, 6-0 y 8-6, pero el resultado también podría haber quedado en manos de los argentinos, que comenzaron dos sets arriba y desperdiciaron un match point en el mejor momento de los visitantes.
La jornada de ayer comenzó con demasiadas dudas. Ljubicic venció a Chela por 6-3, 1-6, 7-6 (7-5) y 6-4 e igualó la serie. «El partido fue parejo, pero el croata marcó la diferencia con su saque, especial-mente en el cuarto set, cuando me quebró rápido y luego yo no pude quebrarlo», comentó Chela.
Sin embargo, todos los fantasmas que sobrevolaban el Lawn Tennis los despejó Gaudio, quien despachó a Karlovic en sets corridos (6-4, 6-4 y 6-2) -sin exigirse demasiado-y obtuvo el punto decisivo, que le dio a Argentina el pasaje a las semifinales, por sexta vez en su historia.
«El tenis es un deporte individualista, pero nosotros conformamos un gran equipo, donde todos son importantes y todos colaboran, como los entrenadores de los chicos (los jugadores), quienes todo el tiempo aportaron su granito de arena», explicó Gattiker eufó-rico tras el triunfo.
Ahora el equipo argentino visitará en setiembre a este potente equipo de Rusia de Marat Safin y Yevgeny Kafelnikov, vencedor de Suecia por un contundente 4 a 1 (ver aparte).
«Rusia va a ser un rival difícil, pero vamos a dar batalla. Creo que se puede dar un batacazo», consideró Gatikker. Conociendo a este grupo de jugadores argentinos, no se puede dar ningún partido por perdido. Un dato para tener en cuenta: Rusia juega sobre polvo de ladrillo... la superficie donde mejor se adaptan los argentinos.
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