El entrenador de Boca, Jorge Benítez, aseguró hoy que le parece "muy justo y lógico" que estén molestos los futbolistas que son relegados de la formación titular, pero ratificó su decisión de realizar rotaciones "para que siempre esté en la cancha el mejor equipo".
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Antes de partir hacia Ecuador, donde Boca debutará mañana en la Copa Libertadores de América contra Deportivo Cuenca, Benítez rompió el silencio que había mantenido durante la semana para relativizar las consecuencias de la queja pública formulada por algunos referentes.
"Me parece muy justo que estén molestos los que no juegan. Yo como jugador siempre quise estar en todos los partidos, y me parece una buena señal que se molesten", sostuvo "el Chino" luego del entrenamiento dirigido en La Bombonera.
No obstante, aclaró que más allá de la empatía reflejada con Martín Palermo y Raúl Cascini -los jugadores que habían manifestado su fastidio por quedar al margen del partido de la copa y el campeonato, respectivamente- el que decide es él.
"Lo que yo creo -reafirmó- es que todos tienen posibilidades y esto se los dije a ellos. Lo que hay que tener en claro es que vamos a disputar dos campeonatos con viajes incluidos y yo voy a poner siempre en la cancha el mejor equipo. Lo que sí les digo a los jugadores es que voy a ir de frente y se lo voy a comunicar primero a ellos y luego a la prensa".
Sostuvo que la formación inicial la tenía "en mente" pero no la podía confirmar, aunque se desprende que será la misma que esbozó durante una práctica realizada este martes en la Bombonera, con Abbondanzieri; Baiano, Schiavi, Traverso, Matellán; Cagna, Cascini, Guglielmpinpietro, Fabián Vargas; Delgado y Palacio.
De cara al estreno oficial en la Libertadores, el director técnico señaló que le tenía "mucha fe al equipo", pese a que admitió que desconocía el poderío del Deportivo Cuenca.
"Fundamentalmente, tengo fe en mis jugadores porque no sabemos mucho del Deportivo Cuenca, pero eso no me preocupa porque insisto lo importante es que confío plenamente en mis jugadores", dijo.
Manifestó, sin embargo, su inquietud por "el largo viaje" que debía emprender el plantel, con escala en Chile, descenso en Guayaquil y traslado en micro hacia Cuenca.
"Los dirigentes buscaron todas las variantes para hacerlo mejor y no hubo caso, ésta fue la única posibilidad que tuvimos. Lo que me preocupa es el corto tiempo de aclimatación porque con suerte tendremos unas horas para hacer una práctica que en realidad será un estiramiento de músculos debido a las horas que vamos a pasar arriba de un avión", agregó.
El plantel se entrenó temprano en el estadio, donde predominaron los trabajos recreativos y físicos livianos, y al mediodía tenía previsto abordar el vuelo cuyo último destino es Guayaquil.
Boca emprenderá el regreso el viernes por la madrugada, llegará a la noche y volverá a entrenarse el sábado en el predio de Casa Amarilla con la mira en el partido frente a San Lorenzo del domingo por la segunda fecha del Torneo Clausura.
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