Berdych y Nadal ganaron sus duelos y definirán en un mano a mano

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El checo Tomas Berdych se impuso al estadounidense Andy Roddick en dos sets, 7-5 y 6-3, en la cuarta jornada del Masters de tenis de Londres, con lo que sigue con posibilidades para clasificarse para las semifinales del torneo que se disputa en la capital británica.

Derrotado en dos sets en su primer partido por el serbio Novak Djokovic, el checo consiguió la primera victoria de su carrera en un Masters, una prueba en la que participa por primera vez.

Berdych logró la mayoría de puntos ganadores (28 contra 15 para el rival) pero también cometió la mayoría de faltas (27 a 16) y fue sobre todo su eficacia en los puntos importantes (3 bolas de break sobre 4 ganadas, contra 0 sobre 2 para el estadounidense) la que lo llevó a la victoria.

El checo, de 25 años de edad, jugará el último partido del grupo B el viernes contra Rafael Nadal, en el primer encuentro entre ambos desde la final del torneo de Wimbledon del pasado mes de julio, que ganó el español.

Precisamente Nadal venció en su segundo partido en el O2 de Londres al serbio Novak Djokovic por 7-5 y 6-2, un resultado que lo sitúa un paso más cerca de las semifinales de este "Torneo de Maestros", fase que no ha alcanzado desde 2007.

El español, ganador esta temporada de tres Grand Slam, necesitó una hora y cincuenta y un minutos para asestar la segunda derrota del año al balcánico, después de la encarnizada lucha que tuvo que encarar en la final de Nueva York para conseguir su primer título del Abierto de Estados Unidos, el pasado 13 de septiembre.

El primer set comenzó con un exhibición sobre el servicio de Djokovic, que se anotó sus dos primeros en blanco con puntos por saques directos, hazaña que se volvió a repetir en el noveno, justo después de reanudarse el partido tras la "rápida visita (del serbio) al baño para un cambio de lentillas", como anunció el juez.

Fue el detalle anecdótico del partido, cuando a los cuarenta minutos de duelo a Djokovic se le movió una lentilla y tuvo que reclamar asistencia para que se la colocaran.

Después de unos minutos de incertidumbre por la situación, carcajadas entre el público y
alguna que otra petición -en español- para que Djokovic abandonara el encuentro, éste volvió a la pista y Nadal, con el saque, se anotó el octavo juego en blanco.

El balcánico, número tres del mundo, no acababa de sentirse cómodo con la lente y pidió
permiso para salir. Abandonó la pista durante algo más de cinco minutos con la intención de solucionar sus problemas de visión.

Mientras, sin todavía rechistar, Nadal esperaba en su banco al regreso de su oponente, entre gritos de "Qué bueno eres" y un gran apoyo desde la platea, donde incluso se leyeron carteles en árabe dedicados al español y pancartas donde una jovencita pedía "matrimonio" o "al menos, un beso" a Rafa.

A su vuelta, Djokovic tenía el servicio y demostró estar en plenas facultades: no dejó puntuar a Nadal en todo el juego.

Los dos contrincantes siguieron luciéndose en sus servicios (siete aces de Djokovic y cinco de Nadal), pero la mayor emoción se había vivido antes de la interrupción, cuando Rafa había roto el servicio de su rival y éste se lo había devuelto.

La pista central del O2 acogió una cruenta lucha desde el fondo de la pista que rememoró la final del 13 de septiembre, en la Arthur Ashe. Djokovic ofreció un resto muy duro y dio lugar a agresivos peloteos que pusieron la carne de gallina.

La peor cara de Nadal fueron sus propios errores, que le impidieron una resolución más sencilla de la primera manga, al dejar escapar las buenas opciones que le brindaba el partido.

No obstante, de todo ello se repuso. Firmó su ventaja en el marcador, el contrincante seguía aquejado de las molestias en el ojo derecho, por lo que el tiempo transcurrido entre el fin del primer parcial y el arranque del segundo empezó a ser considerado excesivo.

Entonces sí, Rafael Nadal se dirigió a algún responsable del torneo para protestar por los permisos concedidos a su contrincante, al que incluso reconoció un especialista.

Una vez se procedió a esa segunda parte, el mejor tenista del momento encontró menos dificultades. Le había costado en el inicio, pero al final consiguió sentirse cómodo en la pista y más relajado.

Si bien los dos jugadores registraron el mismo número de puntos ganadores (diecisiete), el desgaste de Djokovic se fue haciendo cada vez más notorio hasta cometer un total de treinta y un errores no forzados, en comparación con los quince de Nadal.

Aunque el acceso del N° 1del mundo a las semifinales de este torneo no es todavía una garantía, esta segunda victoria -además en dos sets- lo sitúa en una posición mucho más cómoda para afrontar su duelo con Tomas Berdych.

Podrían darse aproximadamente una decena de situaciones distintas, pero incluso con una derrota ante el checo, el viernes, Nadal podría entrar en esa siguiente ronda de la competición, que no ha alcanzado desde 2007, cuando cayó -igual que el año anterior
(2006)- contra el suizo Roger Federer.

El español fue campeón este año en Roland Garros, Wimbledon y el US Open, y quiere superarse en Londres, ya que nunca pudo pasar de las semifinales en un Masters, al cabo de tres participaciones.

El tenista nacido en Palma de Mallorca tiene una ventaja de 15-7 en el historial sobre Djokovic y la última vez que le ganó fue hace dos meses y medio en la final del US Open.

En tanto, en el Grupo B, el líder es el suizo Roger Federer (2), cuatro veces campeón de una Copa Masters y sucesivo vencedor del español David Ferrer y el escocés Andy Murray.

Federer jugará mañana ante el sueco Robin Soderling para terminar de cerrar su pase a las semifinales, instancia a la que acceden los dos primeros de cada zona.

En este grupo hay tres tenistas con posibilidades y el único eliminado es el español Ferrer, quien perdió los dos partidos que jugó. Ferrer cerrará mañana su participación frente a Murray.

El tradicional certamen, que se juega por segundo año consecutivo en Londres, reparte premios por 2.227.500 euros y no cuenta con el campeón defensor, el ruso Nikolay Davydenko, ni tampoco con el finalista, el argentino Juan Martín Del Potro.

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