4 de septiembre 2011 - 12:32

Boca consiguió la victoria que lo deja como escolta

Rolando Schiavi encontró una pelota en el área y no perdonó.
Rolando Schiavi encontró una pelota en el área y no perdonó.
Boca Juniors jugó su mejor partido del torneo Apertura de fútbol, mantuvo el invicto y le ganó, de visitante, a Independiente por 1 a 0, en un encuentro de la quinta fecha. 

El zaguero central Rolando Schiavi, a los 49 minutos, marcó el único gol del equipo que dirige Julio César Falcioni.

Con este resultado, Boca, que extendió su invicto a 15 partidos, llegó a 11 puntos (la misma cantidad que Lanús), uno menos que el líder, Atlético de Rafaela; e Independiente, que aún tiene un cotejo pendiente (frente a San Martín de San Juan, el próximo miércoles, por la primera fecha), se quedó con 4 unidades.

El primer tiempo, de desarrollo discreto, mostró a Independiente como protagonista, aunque sin ideas en ataque; y a Boca como contragolpeador e incisivo en los metros finales.

El equipo de Avellaneda tuvo muchos problemas para generar juego, pese a tener más tiempo la pelota, porque Lucas Villafañez, el enganche, no logró ser el nexo con los delanteros.

Además, Iván Pérez no marcó la diferencia por izquierda y Nicolás Cabrera no terminó bien lo que produjo por derecha.

Entonces la dupla Marco Pérez-Facundo Parra no contó con muchas chances de gol. De hecho, la única que dispuso el colombiano, a los 33m, se produjo por un error de Agustín Orión, que el mismo arquero resolvió con una estupenda intervención.

Boca, a todo esto, le regaló a su rival campo y pelota y pese a no tener volumen de juego, generó las mejores oportunidades de gol.

Walter Erviti y Leandro Somoza jugaron muy mal en la mitad de la cancha, Clemente Rodríguez estuvo muy impreciso en los pases por la izquierda y el tridente ofensivo Lucas Viatri-Pablo Mouche-Darío Cvitanich quedó aislado.

El principal responsable fue Falcioni, que decidió que Viatri, centrodelantero y goleador, jugara de enganche. Más allá de eso, el goleador de Boca, que nunca logró ser el conductor del equipo, tuvo dos ocasiones de gol.

En la primera, a los 14 minutos, su remate desde afuera del área se encontró con una gran respuesta de Fabián Assmann; y en la segunda, a los 40, se lo perdió increíblemente tras una brillante jugada colectiva entre Erviti, Mouche y Clemente Rodríguez.

Boca terminó mejor en los minutos finales del período inicial y comenzó de la misma manera en el complemento.

Así, en la primera llegada, a los 49, abrió el marcador con un gol de Schiavi, la figura del equipo, después de una "peinada" de Matías Caruzzo, el otro marcador central.

Tras el 1-0 se vio lo mejor de Boca: Viatri (10m), Mouche (12m) y Cvitanich (18m) tuvieron el gol en los pies, pero Assmann en dos ocasiones y Julián Velázquez en la restante salvaron a Independiente. En ese lapso se vio lo mejor de la visita, ya que todos los futbolistas levantaron su nivel.

Pero si Falcioni se equivocó en el esquema (al menos antes del gol de Schiavi), Antonio Mohamed lo hizo con su primer cambio: Gino Clara por Julián Velázquez (lesionado), a los 59, ya que dejó muchos espacios en defensa y generó muy poco en ataque.

Después, a los 63, sacó a Villafañez y puso a Matías Defederico, un delantero, y no se modificó el juego del equipo.

Finalmente, a los 73, el técnico introdujo la última variante, Osmar Ferreyra por Iván Pérez, y nada varió. Independiente sumó mucha gente en ataque, pero no generó peligro.

A todo esto, Boca, profundizó aún más su esquema contragolpeador, pero no definió el partido. Falcioni, a los 77, hizo su primera modificación con Cristian Chávez por Mouche para tener la pelota y la posibilidad de un pase gol.

Esta variante no cambió el esquema (4-3-1-2), pero sí los nombres de ese dibujo táctico, ya que Viatri volvió a su puesto original de delantero y Chávez se paró de enganche. Paradójicamente, fue el mediocampista quien tuvo el gol, a los 84, pero falló en la definición.

Y todos esos goles desperdiciados casi le cuestan el triunfo, ya que en el epílogo Eduardo Tuzzio tuvo el empate, tras una pelota parada, y Orión se lució y mantuvo el cero en su arco por cuarta vez en el torneo.

Boca ganó y quedó a tan sólo un punto de la cima con un esquema nuevo y sin Juan Román Riquelme. Sigue sin perder en el renovado estadio de Independiente. Y le mandó un mensaje a todos: sabe a qué juega, aunque a veces no luzca, y es un serio candidato al título.

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