Boca volvió a coronarse campeón en Brasil

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Boca venció a Gremio en Brasil y sumó una estrella más a su bandera, al ganar su sexta Copa Libertadores de América, y contando a lo largo del torneo con el brillo de un gran jugador como Juan Román Riquelme.

El equipo argentino sacó la ventaja en Buenos Aires y en Porto Alegre; no sólo la supo defender, sino que demostrando su oficio copero y la experiencia de grandes jugadores como Ibarra, Palermo, Battaglia, mechados con la juventud de Pablo Ledesma y Banega, consiguió superar nuevamente a un adversario que nunca le encontró «la vuelta» al partido.

Boca hizo un planteo muy inteligente, sin meterse demasiado atrás, permitió que Gremio manejara la pelota hasta tres cuartos de cancha y allí lo presionó para salir rápido de contraataque. El trabajo se lo facilitó Gremio, quien se empecinó en desbordar por los costados para buscar la cabeza de Tuta, que habitualmente perdió con Morel Rodríguez y Daniel Díaz.

Gremio jugó apurado y desesperado desde el primer minuto, y ese apuro conspiró contra la calidad de su juego, nunca frenó la pelota, muy pocas veces buscó la pared y por eso en los primeros 45 minutos creó una sola situación de gol que fue un remate de Souza que rebotó en el travesaño.

Boca, sin tener la pelota, también tuvo su chance, cuando Palacio desbordó a Teco, y su remate fue tapado por Saja.

Gremio tuvo que hacer un cambio en el primer tiempo, ya que Teco se lesionó los ligamentos entrando un ex histórico de Boca, Rolando Schiavi, lo que hizo que la defensa ganara en altura pero perdiera en velocidad.

En la segunda etapa, Gremio pudo acorralar a Boca en los primeros 15 minutos, el ingreso de Amoroso por Tcheco le dio más fútbol al equipo y, aunque siguió excediéndose en la búsqueda permanente por vía del centro aéreo, tuvo una chance muy clara con un cabezazo de Schiavi que rebotó en un poste y en el rebote Caranta se lució ante Lucas. Boca tardó 20 minutos en rearmarse, pero con la entrada de Battaglia recuperó la pelota en la mitad de la cancha y a partir de allí le jugó de igual a igual y hasta dominó el trámite del encuentro. Fueron 10 minutos que fueron coronados por el golazo de Juan Román Riquelme, quien entrando por derecha sacó un fulminante remate cruzado que dejó sin chances a Saja.

Después aprovechó la desesperación y los espacios que dejó su rival para contraatacarlo. Aumentó por intermedio de Riquelme, tuvo la posibilidad del tercero con un burdo penal de Schiavi a Palermo, que el delantero tiró afuera y demostró que es muy superior a Gremio y un justo ganador de la Copa Libertadores.

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