9 de abril 2007 - 00:00

Cabrera mejoró, pero quedó lejos

Angel Cabrera tuvo un muy buen cierre en el Masters de golf de Augusta, uno de los cuatro Grand Slams del año que se desarrolló en Georgia, Estados Unidos, al marcar ayer una tarjeta de 71 golpes, uno bajo el par, y finalizar con un total de 302 impactos. El torneo fue ganado por el estadounidense Zach Johnson, con 289 golpes.

El cordobés recién en la jornada de cierre pudo mostrar su juego al emplear 71 golpes para cubrir el recorrido. En las jornadas anteriores sus tarjetas fueron de 77, 75 y 79 impactos. Cabrera, de 37 años, se sintió con ganas de atacar y lo hizo frente al viento, a un campo muy largo y, sobre todo, a la velocidad de greenes que no perdonan.

Cabrera bajó el par 5 del hoyo 2, luego subió el 3 y bajó el 4. Volvió a bajar el par 5 del 8 y a esa altura se dio cuenta de que estaba para más. Pero fue al intrincado par 4 del 9 y lo subió 35 de ida, entonces. Uno menos. Si bien con ese parcial logró trepar varias posiciones, nunca tuvo chances de prenderse en la pelea, porque arrancó el día desde muy atrás, producto de las malas actuaciones de las jornadas anteriores. Cabrera aguantó los dos pares 4, del 10 y del 11, donde la mayoría cae en sus innumerables trampas, fue al corto par 3 del 12 y también se pudo mantener.

Cabrera sabía que lo que quedaba por delante era para atacar: no logró bajar el par 5 del 13, pero sí lo hizo en el par 5 del 15. Dos menos total y a esa altura ya no era uno de los colistas en este torneo que reúne a los mejores del mundo.

Cabrera hizo par en el 16, con toda el agua por delante. El cierre fue prolijo: dos pares cuatro angostos y a la vez largos, fue al 17 y par. Pero en el último hoyo, en ese par 4 del 18 que no perdona, lo subió, pero al fin y al cabo tuvo una jornada muy buena en el Masters que reparte u$s 8 millones.

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