Boca alcanzó la marca de máximas conquistas internacionales de clubes, al alzarse con la Copa Sudamericana 2005 y así subir al primer lugar mundial con 15 trofeos junto a Independiente, Real Madrid y Milan.
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Los otros grandes del planeta llegaron a su copa 15ª en distintas épocas, en 1995 Independiente, en 2002 Real Madrid y en 2003 el Milan.
Boca comenzó a construir su historia copera en la década del setenta, cuando de la mano de Juan Carlos Lorenzo alcanzaron una gloria ansiadamente deseada: ganar la Copa Libertadores. En dos años se llevó tres trofeos (dos Libertadores y una Intercontinental), logros que pusieron a Boca en la cumbre del fútbol mundial.
Una década después, Boca se llevó la Supercopa derrotando al invencible Independiente en definiciones sudamericanas, título que le permitió conquistar un año después la Recopa Sudamericana al superar en Miami a Atlético Nacional de Colombia 1 a 0. En 1992, en un torneo cuadrangular con otros campeones del continente, Boca se llevó la Copa Master y al año siguiente sumó a la vitrina la Copa de Oro, que se jugó por única vez. Pasaron ocho años de poca trascendencia internacional cuando el club le imprimió a su historia internacional el sello que le permitió ser el rey de mundo durante cuatro años. Con Carlos Bianchi como entrenador, Boca se adjudicó tres Copa Libertadores (2000, 2001 y 2003) y dos Intercontinental (2000 y 2003), en una serie hasta ahora inigualable. Para alcanzar los tres último títulos rompieron el estigma de la era «Bianchi-copera» y con Jorge Benítez (Copa Sudamericana 2004) y Alfio Basile (Sudamericana y Recopa 2005) se trepó definitivamente al firmamento del fútbol mundial. ***
Una vez más se produjeron incidentes en inmediaciones del estadio la Bombonera, cuando fanáticos de Boca apedrearon a ómnibus en los que llegaba la delegación de los Pumas de la UNAM. Rápidamente, efectivos del Cuerpo Guardia de Infantería de la Policía Federal pusieron en fuga a los revoltosos, que también se apaciguaron cuando advirtieron que también llegaba al estadio el ómnibus con la delegación local. Incidentes similares se produjeron el último viernes, en la venta de localidades, y anteriormente, el domingo pasado, fue apedreado el ómnibus de la delegación de Independiente, visitante en la penúltima fecha del torneo Apertura local. Por otra parte, también hubo inconvenientes en el ingreso de hinchas, ya que concurrió más gente de la que podía albergar el estadio, aun sin localidades. Allí también actuaron los agentes del orden, aunque en mayor número y respaldados por personal de civil. En medio del escenario de desorden apareció Rafael Di Zeo, sindicado como uno de los líderes del grupo denominado «El Jugador Número Doce», y garantizó el ingreso de lo que considera su «gente». Se vio claramente a través de las pantallas de Fox Sports cómo el hombre que recientemente desfiló por los Tribunales involucrado en una causa de violencia en el fútbol, orientaba a altos oficiales de la Policía y minimizaba la posibilidad de incidentes.
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