Corinthians cae en segunda división
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El silencio y el llanto de los hinchas de Corinthians en el Estadio Olímpico de Porto Alegre se multiplicó por millones en las regiones más pobres de San Pablo, donde la "fiel torcida" es la más popular en la mayor urbe sudamericana.
Pero el descenso de Corinthians fue una historia con final anunciado por muchos dirigentes y observadores de la escena deportiva en el país del fútbol.
El grupo MSI, que había llegado en diciembre de 2004 prometiendo 100 millones de dólares y un nuevo estadio para el club, hizo sus negocios y dejó de ser el socio de Corinthians a mitad de este año, en medio de un gran escándalo de corrupción.
La fiscalía antimafia de San Pablo y la Policía Federal brasileña acusan de lavado de dinero en Brasil al magnate ruso Boris Berezovsky mediante MSI, que fue dirigida en este país por el iraní Kia Joorabchian, con pedido de captura.
Sin MSI, la dirigencia de Corinthians comenzó a ser víctima de sus propios escándalos y su ex presidente y vice, Alberto Dualib y Nesi Curi, renunciaron a sus cargos acusado de lavar dinero y de estafar al club en varios millones de dólares.
La gestión Dualib-MSI dejó una deuda de unos 50 millones de dólares que no pudo compensar la venta de adolescentes cracks, como William, a equipos de segunda categoría de Europa.
Incluso escuchas telefónicas de la Policía Federal revelaron que Dualib, hablando con el intermediario Renato Duprat, de MSI, reconoció que el campeonato de 2005 fue "quitado por el arbitraje" a Internacional de Porto Alegre.
Es que en ese campeonato un árbitro confesó haber manipulado para hacer apuestas ilegales 11 partidos que fueron suspendidos y jugados nuevamente, lo que benefició al Corinthians de Carlos Tévez y compañía.
Pasaron por Corinthians este año los técnicos Leao, Julio César Carpegiani y Nelsinho Baptista: ninguno pudo encontrar con un plantel sin figuras -salvo el veterano Vampeta- la fórmula para no caer en el infierno de la segunda división.
El único perdonado por la hinchada, sin dudas, fue el joven golero Felipe, figura en todos los encuentros y esperanza de la nueva gestión de Corinthians para el próximo año, en el infierno de la Serie B.



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