La Habana (AFP) - La deserción, que acaba de privar al boxeo cubano de tres campeones olímpicos, desangra lentamente al deporte de la isla: deportistas de diversas disciplinas abandonaron el país en los últimos años en busca de nuevos horizontes.
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La fuga de una base de entrenamiento en Venezuela en diciembre de los campeones de Atenas 2004 Odlanier Solís (más de 91 kg), Yan Barthelemí (48) y Yuriorkis Gamboa (57) reavivó el tema, sensible en Cuba, ya que ha costado millones de dólares al laureado deporte local.
Sin hacer mención directa a las deserciones, Cuba llamó el 6 de enero a los directivos de su boxeo a formar una selección «invulnerable dentro y fuera del ring», tras denunciar el «robo de talentos» que ha sufrido durante años en la esfera del deporte por «traficantes inescrupulosos».
Responsabilidad
El diario oficial «Granma» dejó claro entonces que el actual campeonato nacional de boxeo Playa Girón estaría «enmarcado en una circunstancia especial» para los técnicos cubanos, quienes «tendrán la responsabilidad» de integrar la nueva preselección nacional a un año y medio de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
La fuga de los tres boxeadores es una de las más sonadas en la historia del deporte cubano por tratarse de campeones olímpicos, pero las deserciones afectan a más de una decena de disciplinas deportivas en Cuba, entre ellas el béisbol -deporte nacional y gran pasión de los isleños- y el voleibol.
En noviembre de 2005, al anunciar la asistencia del equipo de Cuba al I Clásico Mundial de Béisbol, el ahora convaleciente líder cubano Fidel Castro llamó traidores a algunos beisbolistas cubanos que «no resistieron los millones de las grandes ligas» y abandonaron su país.
«Se va uno y salen diez mejores que el que se fue», dijo entonces Castro, al aludir a jugadores como José Contreras y los hermanos Liván y Orlando 'el Duque' Hernández, que se marcharon de la isla y triunfaron en las ligas mayores.
La noticia de las deserciones cae, además, como balde de agua fría en un sistema deportivo que se mantiene entre los primeros del mundo, pero que en varios eventos de primer nivel celebrados en 2006 mostró un declive en algunas disciplinas.
Las deserciones, que dañan al sistema deportivo cubano desde 1959 e incluyen a estrellas y prospectos, se agudizaron con la crisis económica en que cayó la isla en la década del 90, tras la desintegración de la Unión Soviética.
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