El Mundial 2026 tiene varias historias para contar desde su inicio, pero sin lugar a dudas una de las páginas más importantes la escribió Orlando Gill. El arquero de Paraguay fue una muralla ante Alemania, detuvo dos penales en la tanda y se convirtió en la gran figura en la hazaña más grande del torneo.
El guardameta de San Lorenzo pasó de ser criticado por un histórico como José Luis Chilavert a ser el héroe de todo un país en un batacazo que será recordado para siempre. De orígenes humildes, bajo los cuales debió dar todo por la salud de su hijo, hoy vive un presente como el gran protagonista de su nación.
El abrazo de Gill y Canale, figuras claves en la histórica eliminación de Alemania a manos de Paraguay.
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Quién es Orlando Gill y cuáles fueron sus primeros pasos en el fútbol
El arquero nacido en San Lorenzo un 11 de junio del 2000 dio sus primeros pasos en el Club 13 de Junio, antes de dar el salto al equipo de su ciudad. Curiosamente, fue traspasado a San Lorenzo de Argentina, para formar parte del plantel de Reserva.
Rúben Insúa y Leandro Romagnoli exigieron refuerzos en el arco del Ciclón, pese a las actuaciones destacadas del guardameta guaraní. Con Miguel Ángel Russo, la historia cambió drásticamente para Orlando, incorporado desde entonces al primer equipo.
El club atravesaba una seria situación económica y el presidente le sugirió al entrenador probar a Gill. Tras verlo en los entrenamientos, “Miguelo” no dudó y lo convirtió en el defensor de su arco. El paraguayo respondió, justificó la arriesgada decisión del DT y sorprendió a todos con enormes actuaciones.
Todo el sacrificio vivido desde muy joven valió la pena al abrirle las puertas de la selección mayor. Para Orlando, esto era un premio inigualable.
Gill ahora tendrá un desafío importante, ya que Paraguay se mide ante Francia, una de las candidatas más fuertes del Mundial 2026.
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Todo para salvar a su hijo: la difícil historia de su paternidad
Recién convertido en jugador profesional en San Lorenzo de Paraguay, llegó una gran alegría para él: se convertiría en padre. Ya de por sí, su salario no era muy alto, como el de cualquier jugador en sus primeros contratos en el fútbol, pero la situación se tornó un poco más delicada.
El niño presentó varios problemas de salud, y junto a su mujer, Melissa Ávalos, tomaron medidas para poder abordar los gastos. Empezó a vender las prendas de los clubes recorridos y la de la Sub 20 de la Albirroja, todo con tal de lograr la recuperación de su bebé.
Esa camiseta tiene una historia en particular, ya que era el único recuerdo de su paso por la selección. Pero todo el esfuerzo y sacrificio valió la pena ante la decisión de Gustavo Alfaro de convertirlo en el protector del arco de Paraguay.
Una tanda de penales histórica: cómo se convirtió en el héroe de Paraguay
La Albirroja empezó muy mal la Copa del Mundo, cayendo por 4 a 1 ante Estados Unidos en el debut. Con un panorama complicado, el duelo con Turquía se transformó en una final. Todo marchaba bien con el 1 a 0 a favor, pero la expulsión de Miguel Almirón obligó a Orlando a empezar a transformarse en héroe.
Su gran nivel y el de los defensores ayudaron a sumar tres puntos clave, y el empate sin goles ante Australia le permitió a Paraguay clasificar a los 16avos de final como uno de los mejores terceros. Sin embargo, el cuadro tenía preparado un auténtico reto para los sudamericanos: Alemania.
Los cuatro veces campeones del mundo llegaban como amplios favoritos, pero los de Alfaro plantaron cara y encontraron la ventaja. Si bien los europeos lograron la igualdad, Gill fue clave para sostener durante 120 minutos el empate y definir todo en la tanda de penales.
El guardameta de 26 años detuvo los remates de Kai Havertz y Nick Woltemade, Jonathan Tah falló uno y José Canale puso el tiro definitorio de la gran hazaña del Mundial 2026: la Albirroja eliminó a uno de los candidatos y ahora se medirá en octavos ante Francia, otro de los favoritos a levantar la copa.