Del Potro repasó su gran año y puso en duda su participación en la Davis
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Del Potro aún no confirmó su presencia en la serie de Copa Davis entre Argentina e Italia.
El tandilense no estuvo en la serie que Argentina le ganó a Polonia (3-2) en Gdansk, recién ingresó al equipo cuando se sintió mejor de su mano ante Italia (3-1) en Pesaro, y descolló en las victorias frente a Gran Bretaña (3-2) en Glasgow y en la final ante Croacia (3-2) en Zagreb.
"En Pesaro sólo podía jugar el dobles, el equipo estuvo muy bien y (Federico) Delbonis tuvo dos triunfos muy buenos sobre (Andreas) Seppi y (Fabio) Fognini. Haber superado esa serie me ayudó, ya que entrené distinto después de Italia y llegué a los Juegos de Río con otra motivación", recordó Del Potro, quien había obtenido la medalla de bronce en Londres 2012 y en Brasil le tocó debutar contra el entonces número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic.
"Salí a jugar con el objetivo de no perder fácil con 'Nole'. Cuando le gané me di cuenta de que podía molestar a los realmente buenos, que podía hacerle frente a los mejores del mundo y disfruté esa semana como no me había sucedido nunca antes", recordó el campeón del US Open 2009, quien luego hilvanó en Río victorias sobre el portugués Joao Sousa, el japonés Taro Daniel, los españoles Roberto Bautista Agut y Rafael Nadal, y cayó en la final ante el escocés Andy Murray.
Luego de su medalla en Río, Del Potro fue al US Open y trepó hasta los cuartos de final con triunfos sobre su compatriota Diego Schwartzman, el estadounidense Steve Johnson, el español David Ferrer y el austríaco Dominic Thiem, hasta que cayó ante el suizo Stan Wawrinka.
"En el US Open decidí que iba a enfrentar a Murray el primer día, que tenía chances de ganarle y se lo expliqué a Daniel Orsanic y Mariano Hood (el subcapitán argentino). Ellos confiaron en mi decisión, me apoyaron y jugué un partido increíble, me sentía muy respaldado por el cuerpo técnico y el resto del equipo, que logró triunfos claves para poder ganar esa serie", recordó Del Potro, en alusión a los éxitos de Guido Pella sobre Kyle Edmund y el definitivo de Leonardo Mayer ante Daniel Evans que sentenció el pase a la final.
En Zagreb, el tandilense llegó mucho más confiado, había obtenido su título número 19 cuando ganó el ATP de Estocolmo y algo más, había encontrado un nuevo golpe, el revés con slice que le permitía armar mejor su juego sin forzar la muñeca izquierda tres veces operada. Así le ganó sin problemas al croata Ivo Karlovic y luego logró el triunfo con sabor a hazaña frente a Marin Cilic, el que dejaría la serie al alcance de la mano.
"Con Cilic estaba frustrado, no le encontraba la vuelta al partido. Después de perder el segundo set me fui al vestuario, pensé mucho y cuando regresé a la cancha, los hinchas argentinos empezaron a alentarme de una manera especial, me dieron muchas fuerzas y sentí que podía cambiar las cosas", recordó "Delpo".
Es que el tandilense perdía con Cilic 7-6 (4) y 6-2, cuando inició la remontada heroica que le permitió llevarse los tres sets siguientes por 7-5, 6-4 y 6-3.
"Un momento importante fue cuando tiré una 'Gran Willy' en el inicio del tercer set, la gente se enganchó y eso me dio mucha confianza, empezó otro partido, jugué con la tribuna, con el árbitro, me salía todo lo que antes no podía hacer y pude sacar adelante el partido. Después, Delbonis entró agrandado, con una fe ciega y lo resolvió rápido", elogió el tandilense, quien siguió las acciones del partido decisivo entre el azuleño y Karlovic desde adentro de una bañadera con hielo porque estaba acalambrado.
El festejo en la Davis, su título en Estocolmo, la medalla en Río, su regreso al tenis, constituyó un cóctel increíble para Del Potro, quien será reconocido en horas como el mejor deportista de todos en la entrega de los premios Olimpia.
"Fue todo increíble, no esperaba tanto. Este año quedará marcado en mi vida y también me cambió otras cosas, ahora disfruto el tenis de otra manera. No es un buen ranking lo que me hace feliz, tampoco se si podré pelear el número uno como cuando me tocó estar ahí en la cúspide de mi carrera, pero sí tengo claro que molestaré a los de arriba", sostuvo "Delpo", el héroe que posibilitó saldar definitivamente esa asignatura pendiente entre el tenis argentino y la Davis.
Finalmente, destacó que el título obtenido en Zagreb debe ser un "trampolín" para que el tenis nacional crezca y se instale en la elite.
"Conseguimos algo histórico, soñado, pero debemos aprovecharlo. El título de la Davis debe ser un trampolín para el tenis argentino, los dirigentes tienen que aprovecharlo para crecer e instalarse en la elite, nosotros ya dejamos todo lo que teníamos dentro de la cancha", subrayó el tandilense de 28 años.




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