Devastador: Brasil se divirtió con Argentina, la goleó y la llenó de dudas
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El astro brasileño tuvo socios en la cancha, y Messi, más allá de su actuación decepcionante, cuando levantó la cabeza no encontró a Ángel Di María, que cada partido juega peor, Gonzalo Higuaín o Lucas Biglia.
En cuanto Brasil encontró espacios, lastimó a la Argentina. Con Neymar, armó un ataque peligroso, veloz y contundente.
Los goles de Coutinho, de brillante definición al ángulo tras quitarse con facilidad la marca de Nicolás Otamendi, y de Neymar, con una escapada a espaldas de toda la defensa en el pase de Gabriel Jesús, dieron cuenta de la diferencia entre los equipos, con Brasil mostrando pocos toques, pero sí una idea y decisión.
El partido se terminó en ese primer tiempo más allá de que Argentina esbozó una leve recuperación con el cambio del 4-4-2 al 4-3-1-2 y con el ingreso de Sergio Agüero para acompañar al solitario Higuaín. El "Kun", como pudo, se las rebuscó para ofrecerle resistencia a la defensa brasileña.
A todo esto, Messi, fastidioso, vio cómo la pelota pasó de un costado a otro y cómo Brasil se agrandaba con la batuta de Neymar y la compañía en juego asociado de Dani Alves, Coutinho, Paulinho, Gabriel Jesús y Renato Augusto. Luego, los ingresos de Roberto Firmino (tuvo el gol en dos ocasiones) y Douglas Costa, incluso aceleraron la diferencia en el juego.
La tercera conquista del "pentacampeón", en los pies de Paulinho, quien antes estuvo cerca de convertir de no haber sido por la salvada en la línea de Pablo Zabaleta (9min), dejó en ridículo al equipo que por entonces deambulaba perdido en la cancha, partido, quebrado, con flojas respuestas en el medio y en especial en la zaga central; ambos finalizaron amonestados.
El final fue triste para el seleccionado de Bauza que escuchó el "Oleeeeé" de la multitud que se dio cita en el Mineirao en una goleada que parece haber cicatrizado la gran herida del 7 a 1 ante Alemania en el último campeonato del mundo.
Lo que sigue para la Argentina, que lleva cuatro partidos sin éxitos (dos empates y dos derrotas) será ante Colombia (18), el próximo martes en San Juan, en otra prueba de fuego, no solo para el equipo, sino también para el propio entrenador, Bauza, cuyo margen se achica cada vez más.



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