Si bien el deporte automotor tiene acostumbrado a sus seguidores a accidentes y choques, el encuentro entre los autos de Rafael Morgensten y Néstor Girolami todavía da tela para cortar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tanto la prensa como los presentes en el autódromo Oscar y Juan Gálvez durante el fin de semana se siguen preguntando si la maniobra del piloto de Mitsubishi Lancer fue adrede o una mera distracción que culminó en un accidente que pudo ser una tragedia.