El Rally hizo vibrar River

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El finlandés Mikko Hirvonen, con un Ford Focus oficial, sorprendió hoy a los máximos favoritos a la victoria en el Rally Argentina 2007 y se adjudicó el Súper Especial de la cancha de River, por delante de su compatriota Marcus Grönholm y el francés Sébastien Loeb, en el inicio de la carrera.

Hirvonen empleó dos minutos 08,3 segundos para recorrer los 2,4 kilómetros de extensión de la primera prueba de la competencia y aventajó por 6/10 a su compañero de equipo, Grönholm.

Tercero se ubicó el español Daniel Sordo, con un Citroën C4, a 8/10, cuarto fue el noruego Petter Solberg (Subaru Impreza) y recién en el quinto lugar aparece el tricampeón del mundo Loeb.

Dio la sensación de que el francés, a quien no le gustan los súper especiales, salió a correr sólo para cumplir con el compromiso y terminó a 1,5 segundos del Hirvonen, con el otro Citroën C4 oficial.

Esta tarde se modificó el orden de partida, para ajustar mejor el espectáculo a los horarios de la televisión, y entonces el chipriota Spyros Pavilides y Loris Baldacci, de San Marino, fueron los encargados de abrir el Súper Especial, ambos con Subaru Impreza.

La primera ovación de la noche se la llevó el cordobés Sebastián Beltrán, que al comando de un Mitsubishi Lancer superó por 2,2 segundos al estadounidense Travis Pastrana, un múltiple campeón de motocross que ahora prueba suerte en rally con un Subaru Impreza.

Ante una escasa cantidad de público, el show prosiguió con máquinas del Grupo de Producción o N4 en la pista y con transmisión en vivo para casi todo el mundo por televisión.

El británico Niall McShea, en su regreso a la categoría, le arrebató el mejor tiempo a Beltrán justo antes de que salieran a girar los bólidos de la máxima categoría. Al comando de un Subaru Impreza, registró 2:17.6 y superó por apenas 1/10 al argentino.

Tercero se ubicó otro cordobés, Federico Villagra (Mitsubishi Lancer), el último ganador del rally argentino en el Grupo N4, con 2:17.8. Sus coterráneos Marcos Ligato y Gabriel Pozzo, del Tango Rally Team, al igual que Beltrán, quedaron algo relegados.

Pozzo (Mitsubishi Lancer), el único argentino que tomará parte del resto de la temporada internacional, luego de perderse las fechas de Suecia y México, apostó por un estilo de manejo cauteloso, sabiendo quizá que la verdadera lucha empieza en la montaña.
El segundo gran aplauso de la velada fue para otro piloto nacional, Juan Pablo Raies (Ford Focus), que abrió la tanda del Grupo A8, antes de que Solberg brindara un espectáculo aparte, con sus derrapes y su saludo final al público con el cuerpo fuera del coche.

Las máquinas rugieron en el estadio Monumental hasta pasadas las 21:00, sobre un trazado construido especialmente para la ocasión, en la primera largada porteña del rally después de 16 años.

La pista respondió a la perfección ante la exigencia que le plantearon coches de más de 350 caballos de fuerza, que tuvieron que dar tres vueltas para completar el especial.

Tras la experiencia capitalina, los bólidos comenzarán a levantar polvareda en Córdoba, hacia donde pilotos y navegantes viajaron en forma inmediata luego de la presentación en River.

Mañana la competencia proseguirá desde las 10:45 en el norte de la provincia mediterránea, con el tramo Capilla del Monte - San Marcos Sierra I, de 22,95 kilómetros de extensión.

El viernes los autos deberán recorrer ocho sectores de velocidad para dar por concluida la etapa inicial, con un Súper Especial en el Estadio Córdoba, a partir de las 19:05 y seguramente ante un marco de público más nutrido que el que acompañó a la categoría en esta ciudad.

La carrera finalizará el domingo.

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