El valencia ganó y recuperó la punta
-
Road show de Colapinto: horarios, artistas invitados y todo lo que tenés que saber
-
El Mundial 2026 le pone fin a la canción única: la apuesta de la FIFA para musicalizar el torneo
El choque de trenes de Mestalla se abrió con un ligero dominio valencianista que, como en tantas ocasiones esta temporada, no tuvo continuidad hasta los dominios de Francisco Javier Molina, quien si bien tuvo que intervenir en alguna ocasión, no fueron especialmente complicadas de resolver.
La contienda se niveló con el paso de los minutos, pero si el Valencia apenas llegaba con peligro a la meta de Molina, el Deportivo se mostró aún más inofensivo y sólo un lanzamiento de Sergio González desde fuera del área inquietó en la primera parte a Santiago Cañizares.
Conocedores de una victoria del Real Madrid 24 horas antes, ambos equipos se mostraron algo atenazados en su juego ofensivo, y las precauciones en defensa eran las máximas tanto en una parcela como en otra y a la espera de que un error del rival pudiera decantar la balanza de un lado u otro.
Buena parte de la ausencia de peligro en las filas deportivistas se debió a la nula aportación de Valerón, ya que mientras Fran si que se mostró activo por su zona, el canario no 'apareció' por Mestalla en este primer tiempo. El Depor, sin duda, lo acusó.
En los últimos minutos el partido cobró una mayor tensión lo que se tradujo en algunos roces entre los jugadores de ambos equipos y también con el árbitro.
Un balón estrellado en el larguero tras un chilena de Rubén Baraja sirvió para abrir el segundo tiempo en el que el guión se repetía, con un Valencia algo más lanzado ante un rival bien pertrechado en su parcela sin perder la compostura.
El Valencia insistía en su presión pero no lograba encontrar un fisura en el entramado defensivo ideado por Javier Irureta. Además, el Depor lanzaba algún contragolpe que pudo sorprender a los locales. El más peligroso fue bien resuelto por Cañizares tras un remate a pocos metros de portería del siempre peligroso Roy Makaay.
Tuvo que ser una jugada de fortuna la que abriese el marcador. Una falta sacada por el argentino Pablo César Aimar se convirtió en gol, aunque antes el balón toco en su compatriota Aldo Duscher, lo que descolocó a Molina, quien ya no pudo evitar el tanto.
La intensidad de la contienda creció. El Depor reaccionó tímidamente pero el Valencia controlaba bien la situación y además la posibilidad de que llegase un segundo gol local era mayor a que se produjese la igualada. Sin embargo, el equipo de Rafa Benítez fallaba en los últimos metros.
El Depor quiso quemar sus últimos cartuchos y en los últimos minutos trató de hacer lo que durante el resto del partido no supo cercar el área local aunque sin éxito. Las bazas ofensivas puestas en liza por Irureta en la recta final de este periodo no surtieron
el éxito esperado.




Dejá tu comentario