9 de noviembre 2007 - 00:00

Elizondo promete que hará cambios drásticos

Horacio Elizondo
Horacio Elizondo
El arbitraje va a tomar otro rumbo en la Argentina. A partir del primer día de 2008, Horacio Elizondo se hará cargo de todo este complejo tema cuando asuma como director formativo del arbitraje nacional. De esta forma, tendrá un poder superior al que ejercen el Colegio y la Escuela de Arbitros, que seguirán funcionando en forma casi decorativa.

Elizondo se instalará en el complejo deportivo que la AFA posee en Ezeiza y desde allí controlará todos los entrenamientos de los árbitros de las distintas categorías, quienes a partir del próximo campeonato deberán concentrarse en el complejo habitacional y desde allí irán hacia los distintos partidos que les toquen dirigir en la fecha.

El ex árbitro que dirigió la final del último Mundial contará con un equipo de colaboradores formado por Claudio Rossi (ex asistente internacional), el tandilense Hugo Cordero y el actual árbitro (se retira en diciembre) Luis Bongianino. Ya presentaron sus proyectos al Comité Ejecutivo de la AFA, que postergó su tratamiento hasta el martes de la semana próxima, pero seguramente será aprobado.

No habrá más sorteos de árbitros, sino que serán designados por el propio Elizondo y un comunicado a la AFA. También existirá un ranking, de acuerdo con la evaluación de las actuaciones, y en un tiempo de un año es posible que se rescindan contratos de muchos árbitros actuales y se promuevan otros más jóvenes. Por lo pronto, el que ya avisó que no seguirá en actividad es Gustavo Bassi, quien ha tenido muchos problemas para superar las pruebas físicas que se realizan actualmente.

Se presume que Abel Gnecco renunciará a la dirección de la Escuela de Arbitros; en cambio, Jorge Romo seguirá siendo el presidente del colegio e integrante del Comité Arbitral de FIFA, pero perderá todo poder en la formación y designación de árbitros para los campeonatos locales.

En la Confederación Sudamericana, seguirá Juan Carlos Loustau, quien tendrá diálogo directo con Elizondo para promover a los árbitros internacionales argentinos.

Con este nuevo proyecto, se busca transparentar la designación de árbitros, dejándola en manos de un hombre fuera de toda sospecha de parcialidad por cualquier equipo y que es muy difícil de presionar por los dirigentes. Se trata de que no haya más discusiones entre los propios miembros del Comité Ejecutivo de la AFA por la designación de un árbitro y que no se escuchen frases como las del presidente de Independiente, Julio Comparada, cuando una semana después de discutir con Julio Grondona sobre la distribución del presupuesto de la televisión declaró: «Como no estoy de acuerdo, me pusieron un árbitro para perjudicarme».

El Tribunal de Disciplina prevé penas a dirigentes y jugadores y técnicos que injurien a los árbitros tratándolos de parciales, cosa que hasta ahora nunca se ha aplicado, pero Elizondo pidió especialmente que esto ocurra a partir de enero.

También los dos gremios se comprometieron a iniciar acciones legales a todos aquellos que con sus declaraciones «se pasen de la raya».

De esta manera, Julio Grondona, en el comienzo de su octavo período al frente de la AFA, quiere que el arbitraje deje de ser un problema y un tema de discusión permanente, y por eso hará estos cambios drásticos.

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