11 de diciembre 2001 - 00:00

En Boca, ahora todas son penas

Los dos últimos meses del año 2001 no fueron buenos para Boca. No sólo no pudo retener la Copa Intercontinental al perder con Bayern Munich, sino que además Carlos Bianchi decidió alejarse de la dirección técnica. Sin embargo, no todos los problemas de Boca terminan con estos dos hechos. Cuando sonaban los nombres de Hugo De León y de Sergio Markarian como posibles nuevos técnicos, ayer se supo que el uruguayo no tiene el título habilitante (no obstante se reunirá hoy con los directivos) y que el ex DT de la selección paraguaya firmó para el Panathinaikos de la primera división Griega. Ahora, la única alternativa (si es que Mauricio Macri no tiene a ningún «tapado» en vista) es el chileno Manuel Pellegrini, quien se alejaría de San Lorenzo, quien tiene consenso dentro de la Comisión Directiva.

No obstante, las penurias de Boca tampoco concluyen con la búsqueda del nuevo entrenador. Ayer la Justicia inhibió de comprar y vender jugadores y embargó a la institución en 3.250.000 pesos para garantizar el cobro de una sentencia de la Justicia laboral dictada a favor de Claudio Caniggia.

La medida fue dispuesta por el juez del trabajo Jorge Blake, quien notificó a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) que deberá retener los ingresos del club por todo concepto, incluidos los derechos televisivos y por juegos de azar (Prode). Un «interventor recaudador» se constituirá cuando Boca dispute encuentros para retener 20 por ciento de lo que la institución obtenga por venta de entradas, hasta que se complete el monto de la condena más lo que el magistrado evaluó para atender a intereses y costas. Además, a pedido de los abogados del jugador, el magistrado ordenó un oficio al Banco Central de la República Argentina para que ejerza sus funciones de superintendencia y notifique a las demás entidades la inhibición de fondos que pesa sobre el club.

De esta manera, la Justicia quiere garantizar que Caniggia, que actualmente juega en el Rangers Glasgow de Escocia, pueda cobrar la suma pactada como indemnización por las irregularidades surgidas entre la institución deportiva y el jugador en el marco de un contrato de trabajo firmado en 1999.

La semana última, el juez condenó a Boca a pagar a Caniggia la cifra de tres millones de pesos en carácter de «lucro cesante, daño moral, haberes adeudados e indemnización por antigüedad» en el marco de una causa iniciada hace un año.

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