Eslovenia dejó a Rusia sin Mundial
-
Racing debuta en la Copa Sudamericana en Bolivia ante Independiente Petrolero
-
Choque de titanes en la Champions League: Real Madrid recibe al Bayern Munich
Eslovenia ganó de local sin recibir goles y le fue suficiente para ir a Sudáfrica.
A los diez minutos, una buena jugada por la izquierda de los ex yugoslavos acabó en un centro a media altura que Ignashévich no acertó a despejar y el balón rebotó en su pantorrilla y golpeó el poste derecho.
El primer disparo con cierto peligro de los rusos no llegó hasta el minuto 18, cuando Palvlyuchenko disparo desviado desde el borde del área tras una buena incursión de Zhirkov.
Como ocurriera en la ida, Arshavin apenas entró en juego, a lo que contribuyó Hiddink al colocarle demasiado escorado hacia la izquierda.
Con todo, según pasaban los minutos los eslovenos perdieron frescura y los rusos comenzaron a asomarse tímidamente al área rival.
Pero todo fue un espejismo, ya que los eslovenos dirigidos magistralmente desde el banquillo por Matjaz Kek tenían preparado un as en la manga al final del primer tiempo, que cambió la suerte de la eliminatoria.
Un centro lejano desde la banda de Birsa fue aprovechado por Dedic, que venía lanzado desde atrás, para adelantarse a los dos centrales y colocar la pelota con el pie derecho en la esquina del arco defendido por Akinféev en el minuto 45.
En ese momento, los eslovenos estaban clasificados para el Mundial de Sudáfrica y los rusos se fueron a los vestuarios hechos un mar de dudas.
Por oportunidades, Eslovenia debería mandar en el marcador por dos goles de diferencia, además de que el árbitro perdonó la expulsión a Zhirkov tras una dura entrada.
Hiddink no esperó a ver despertar a los suyos y en el descanso reemplazó al joven Yanbáev por el veterano Semak y al desacertado Pavlyuchenko por el ex sevillista Kerzhakov.
El ritmo del partido aumentó varios enteros y se convirtió en un correcalles, pero los rusos siguieron sin crear oportunidades de gol.
Dedic pudo castigar la valentía de los rusos en el minuto 51 cuando tras forcejear con Berezutsky encaró al guardameta ruso, pero su disparo salió muy alto.
Sólo Zhirkov (Chelsea) demostró el suficiente amor propio para intentar desafiar a sus marcadores, pero no le acompañó la suerte, mientras Arshavin parecía una sombra del jugador que asombra en el Arsenal.
Por si fuera poco, en la mejor jugada de los rusos, Kerzhakov intentó rematar el balón, el portero esloveno no pudo atraparlo y el delantero ruso intentó desde el suelo pegarle al arco.
Los defensas eslovenos increparon a Kerzhakov cuando este yacía en el suelo, tras lo que el árbitro noruego expulsó al delantero ruso convirtiendo en misión imposible la remontada por parte de los rusos.
A falta de cinco minutos, Zhirkov tuvo en sus botas un gol que valía un Mundial, pero su disparo a bocajarro tras deshacerse de sus marcadores fue despejado por Handanovic.
Antes del pitido final, Zhirkov perdió los nervios y fue expulsado, el último despropósito cometido por los rusos durante toda la eliminatoria, pero no el más grave, que fue desestimar a los eslovenos desde el mismísimo sorteo.





Dejá tu comentario