La visión que tienen en el extranjero sobre los argentinos no siempre es elogiable. Sin embargo, el domingo César «Chelito» Delgado tuvo una encomiástica actitud en México, durante un partido de su equipo, Cruz Azul, contra Nexaca, que podría cambiar esa imagen.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Aunque marcó dos goles, dedicados a su hija y a Luciano Figueroa, quien se recupera de una lesión, lo más destacado de Delgado fue su juego limpio cuando el árbitro decretó un penal a favor de su equipo por una supuesta falta sobre él, quien de inmediato admitió que el defensor no lo había tocado.
Como consecuencia de la acción honesta de Delgado, su club perdió la oportunidad de anotar un gol adicional que le hubiera dado mucha tranquilidad, según informó la agencia «EFE».
Dejá tu comentario