Los dos competidores de Rally cordobeses que el sábado se perdieron en la precordillera andina sanjuanina, el piloto Raúl Alcazar y su navegante Guillermo Hintermeister, fueron encontrados hoy sin vida en el fondo de una profunda hondonada a la que se estima cayeron dando tumbos por unos 300 metros y murieron instantáneamente.
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Los infortunados competidores fueron encontrados en una zona denominada "El Peñasquito", de muy difícil acceso por estar rodeado de grandes cerros, quebradas, hondonadas y empinadas laderas, donde durante todo el fin de semana se abatió una tormenta de agua nieve que dificultó la visibilidad.
El hallazgo de la canioneta volcada con uno de los corredores aún dentro del habitáculo y el otro a unos 200 metros de donde quedó el vehículo, fue confirmada por el intendente del departamento cordillerano de Calingasta, Adolfo Ibazetta y por el director de Aeronáutica provincial, Abraham Caik.
Ambos funcionarios dijeron por separado que "un helicóptero se acercó, sus ocupantes notaron que no había movimientos alrededor del automóvil y luego descendieron a unos 1.500 metros para que dos baqueanos se acercaran caminando al lugar y comprobaran el fallecimiento de los dos ocupantes del vehículo". Alcazar, de 40 años y su navegante Hintermeister, de 30, habían partido desde la largada de la segunda fecha del Campeonato Argentino Trofeo Amateur de Todo Terreno a las 7,30 del sábado, intentando tocar la mayor cantidad de puntos marcados satelitalmente por la organización de la prueba en un agreste terreno de montañas y precipicios.
Los organizadores calculaban que para las 13 de ese día los 32 vehículos que largaron la prueba ya debían estar en un determinado lugar donde se realizaría el almuerzo, pero nueve camionetas todo terreno no arribaron en tiempo y por eso comenzó la búsqueda por todo el sector.
Con la prueba suspendida fueron apareciendo los vehículos, algunos por sus propios medios y otros con ayuda, pero al caer la tarde el único que no fue localizado fue el Jeep Daihatsu Rocky amarillo y naranja con una carpa negra de los cordobeses, por lo que se dio aviso al gobierno y a Gendarmería Nacional para que se iniciara la búsqueda sistematizada.
La carrera que representa un desafío y una aventura se realiza sin un conocimiento previo del terreno y solamente utilizando navegadores satelitales GPS que indican los puntos que los competidores deben alcanzar para ir sumando puntos y ganar la competencia.
Con un helicóptero, dos grupos de motos enduro, varios vehículos del Rally y tres patrullas montadas de Gendarmería los pilotos fueron buscados durante todo el domingo sin obtener resultados, salvo una misteriosa comunicación en código morse con la radio de los organizadores, que se supuso posteriormente se trató de alguna broma de mal gusto.
Esta mañana se sumó a la búsqueda un helicóptero del gobierno de la provincia de Córdoba, más patrullas de gendarmes, baqueanos de la zona y voluntarios, aunque el resultado del esfuerzo fue el de encontrar a los deportistas sin vida.
El de los cordobeses no fue el único derrape de la carrera, ya que según el intendente Ibazetta "por lo menos cinco vehículos cayeron por las pendientes de las laderas de los cerros, pero sin que tuvieran consecuencias".
El director de Aeronáutica provincial, Abraham Caik, aseguró que "por las evidencias encontradas en el lugar puede decirse que han fallecido casi instantáneamente a raíz de los golpes recibidos".
Los cadáveres de los dos pilotos y la camioneta siniestrada fueron trasladados a la capital provincial para realizarle los estudios pertinentes.
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