28 de marzo 2010 - 18:52

Higuaín no detiene su racha goleadora en Real Madrid

Gonzalo Higuaín festeja su 23° tanto en la Liga Española. Está a dos de Lionel Messi, el máximo anotador.
Gonzalo Higuaín festeja su 23° tanto en la Liga Española. Está a dos de Lionel Messi, el máximo anotador.
Real Madrid ganó el clásico ante Atlético Madrid y volvió a alcanzar a Barcelona en la cima de la Liga Española tras imponerse 3-2 con un gol de Gonzalo Higuaín y aumentar a once la racha de victorias consecutivas. 

Por su parte, el equipo donde juega Sergio Agüero acumula ya once encuentros sin superar a su máximo rival. Los números suelen valer de poco en este tipo de duelos, donde la tabla apenas importa. Por eso, con los diez triunfos seguidos, los 78 goles a favor y su impecable trayecto en el Bernabéu, con todo ganado, pasó al olvido. Igual que los 34 puntos de distancia en la tabla, como recordó el técnico madridista Manuel Pellegrini.

Especialmente al principio. Cuando el Real Madrid, que tuvo que recomponer la zaga debido a la ausencia por lesión del argentino Ezequiel Garay e incluir a Marcelo en el lateral izquierdo para acomodar a Sergio Ramos en el centro con Raúl Albiol, destapó sus dudas. El brasileño, al que le cuesta defender, estuvo fuera de sitio, cuestionado por Jose Antonio Reyes.

Mejor le fue a Atlético de Madrid en la segunda mitad ya que recuperó a su timón en el centro del campo, el portugués Tiago Mendes, en lugar de Jurado, mientras prolongó de inicio la estancia del colombiano Luis Amaranto Perea en el banquillo.

Reyes tardó diez minutos en cumplir su particular venganza y en dejar en evidencia a Marcelo. La línea atacante del Atlético de Madrid supo jugar la pelota que se encontró en las proximidades de Iker Casillas. El ex jugador merengue fue la mejor opción de la acción que nació en Tiago. El Kun Agüero lo vio. Su disparo fue preciso. Pegado al palo y fuera del alcance del meta blanco.

La historia se repetía. El equipo rojiblanco, como en sus últimas visitas, volvía a tomar la delantera en el derbi para dejar en evidencia las dudas de su rival en el comienzo. Atlético asumió de inicio mejor el reto. Se adentró antes en el partido.

Cada ataque visitante era una advertencia. Reyes, Agüero, Simao y Forlán ponían en alerta la zaga blanca. Y en ataque, Real Madrid jugaba a base de impulsos, al margen de las bandas y al amparo de cualquier acción individual, mientras el equipo de Quique Sánchez Flores optaba por los apoyos con la mesura y el sosiego que le proporcionó el gol. Fácil y con la rapidez de la que carecía su rival.

Un disparo de Van der Vaart tras una pelota recuperada por Marcelo fue la primera amenaza para el juvenil David De Gea. Ya habían pasado veinticinco minutos de partido. Después, otro de Ronaldo, en un ataque de él solo contra el mundo.

Atlético Madrid tenía el partido donde quería. No le hizo falta demasiado. Algo de orden y rentabilizar la imprecisión de Xabi Alonso y de Esteban Granero, cargados de dudas y acumulando pases erráticos y sin destino.

Apretó el Madrid en el tramo final del primer tiempo. El empate pudo llegar a ocho minutos del descanso. Tras un córner en el que David De Gea hizo gala de su clase desviando un disparo de Marcelo. Después, Tiago, en la línea de gol, evitó el tanto de Gonzalo Higuaín.

También la tuvo Cristiano Ronaldo al borde del intermedio. Pero remató fuera de cabeza, con De Gea batido, un pase medido de Marcelo.

La vuelta de vestuarios restituyó al Real Madrid. La primera acción, un córner, supuso el empate blanco. El balón cayó al segundo palo, donde estaba Xabi Alonso, que fusiló a De Gea. Para ese momento Quique ya había hecho dos cambios. Antes del descanso dio entrada a Perea por Valera. En la reanudación, Jurado ocupó el lugar de Reyes.

Real Madrid metió ritmo al partido. Y en diez minutos ya había dado la vuelta al marcador. Xabi Alonso, ejecutó un pase espectacular que sorprendió a la zaga rojiblanca. Álvaro Arbeloa hizo el resto. Sorteó a su marcador, apresurado, y marcó el segundo. El tercero pudo llegar antes del cuarto de hora, con un remate al larguero de Higuaín.

Llegó a continuación, con un error de Tiago y Assuncao en la media luna que aprovechó Higuaín para marcar su 23° tanto y quedar a tan solo dos del máximo goleador, Lionel Messi. Atlético Madrid entró en descomposición. Pero una absurda mano de Alonso le dio vida al equipo de Quique. Forlán anotó el penal y devolvió a Atleti al partido. Una situación que el conjunto rojiblanco desperdició, víctima de su maleficio.

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