22 de octubre 2009 - 16:12

Historia viva: Independiente se alista para estrenar su estadio

El día gris y amenazante de lluvia no impidió el cese del trabajo en el estadio Libertadores de América. Cuando uno cruza el Puente Pueyrredón y toma la Avenida Mitre ya todo es de Independiente o Racing. Una gigantografía de La Academia manchada de rojo nos dio la bienvenida al barrio. Miles de afiches empapelan las veredas con la leyenda "Ya falta poco. Se vos parte de esta historia".

Tomamos Alsina y llegamos a la puerta ocho. Ingresamos y allí estaba, desde temprano, Mario Perípolli, dirigente y encargado del sector Prensa de Independiente. Un estrechón de manos y comenzó la recorrida a la que luego se sumó el Presidente de la institución, Julio Comparada.

Cada rincón del estadio tenía un relato, apasionado, de nuestros guías. Entramos por la tribuna local, y allí nos quedamos charlando. Mientras los obreros iban de acá para allá y los camiones no detenían su marcha, el canchero cortaba el césped. Todos tenían algo para hacer, cada uno quería colaborar. "En esta primera instancia el estadio va a cumplir con todos los requisitos que la FIFA pide en cuanto a estructura y campo de juego. Será el primer estadio de Sudamérica en cumplir con todas las normas FIFA 2008", explicó Perípolli.

Respecto de las desventajas de ser visitante constantemente, Comparada afirmó que el club "está perdiendo 100.000 pesos por partido, ya que el alquiler cuesta 55 mil pesos y luego hay que pagar a los trabajadores del club que nos alquila el estadio, más los nuestros y no tenemos ingresos por publicidad y abonos".

Independiente dejó de jugar en su cancha hace 28 semanas, el viernes 8 de diciembre de 2006 en la derrota por 2 a 1 ante Gimnasia de Jujuy. Los caprichos del destino hicieron que el gol de la victoria para los visitantes lo anotara quien en la actualidad es el goleador del equipo que conduce Américo Gallego, Darío Gandín. Ese día los dirigidos por Jorge Burruchaga formaron con Ustari; Abraham, Gioda, Rodríguez y Eluchans; Fredes, Herrón, Ortemán y Díaz, Sosa y Denis. El último gol de Independiente en la Doble Visera lo marcó el en ese entonces juvenil, Federico González. Desde aquella fecha, el equipo de Avellaneda jugó 104 partidos con 37 victorias, 29 empates y 38 derrotas. Perdió más de lo que ganó. Hizo 140 goles y le convirtieron 133. Fue local en Lanús y Racing mayoritariamente pero también usó los estadios de Huracán y Vélez en alguna oportunidad.

Cuando se le menciona el pasivo de la institución, la carta fuerte de la oposición para criticar, Comparada, serio y sereno, pide precaución al hablar del tema. "Hay que tener cuidado, muchos clubes están endeudados como Independiente y no hicieron una cancha. Si no hubiésemos hecho la cancha, el club no tendría deudas y estaría en otro plano deportivo, pero esto lo pone en un sitio de privilegio acorde a su historia". Aunque aclara y acepta: "Este es el peor momento de ecuación económico-financiera del club".

Seguimos el recorrido y nos encontramos con el vestuario local. "Algo nunca visto", asume, orgulloso, Perípolli. Un vestuario muy amplio que se divide en tres. Uno para la Tercera División, otro para la Primera y uno más para el Cuerpo Técnico. Cada jugador tiene su propio espacio privado y al lado de las duchas hay dos yacuzzi y la pileta regenerativa. Cruzando el vestuario, aparece la utilería y justo al lado del que corresponde al cuerpo técnico está el espacio, de césped sintético aun sin colocar, para el precalentamiento. "Y para los días que llueva y no se pueda entrenar en el predio de Villa Domínico" agrega el hombre de prensa.

Sobre el plano deportivo, Comparada explicó que había urgencias más fundamentales que solucionar, aunque hizo un párrafo aparte para el hincha. "La gente soportó muchos malos resultados. No es fácil andar casi 3 años como nómade".

El estadio tendrá cuatro tribunas dobles y 4 torres en cada esquina denominadas Garganta del Diablo que harán las veces de plateas preferenciales. La capacidad, en esta primera etapa, será para 32.000 personas y con la obras terminadas (faltan dos torres y parte de las tribunas que dan a la calle Ricardo Enrique Bochini) aumentará a más de 40.000.

Una vez ubicados en el círculo central del estadio, se podían ver los bancos de suplentes nuevos, de hecho todavía tenían el nylon que los cubría, Comparada nos comentó acerca del estacionamiento para mil autos que están construyendo. "Esto nos dará una capacidad de 1400 lugares lo cual dará comodidad al socio y nos permitirá la utilización del estadio no solo para espectáculos deportivos".

Independiente volverá a su casa y esas tribunas de cemento renacerán las historias pasadas. El Libertadores de América está listo para nuevas aventuras pero la reinauguración de sus estructuras no hicieron más que revivir y despertar las viejas historias, que esperan a las nuevas pero que demuestran estar más vivas que nunca.

Comparada infla el pecho para explicar, antes de irse a seguir dando indicaciones sobre asuntos de construcción que "el estadio estará hecho a nuevo pero la historia sigue viva". Claro que sí, historia pura, historia viva y un futuro que llegó hace rato.

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