23 de junio 2011 - 10:30

Incidentes en el banderazo de hinchas de River en la puerta del club

El camión hidrante va en busca de la muchedumbre que se agolpaba en la puerta del Monumental y cortaba el tránsito de la Avenida Figueroa Alcorta.
El camión hidrante va en busca de la muchedumbre que se agolpaba en la puerta del Monumental y cortaba el tránsito de la Avenida Figueroa Alcorta.
Desmanes y enfrentamientos entre la policía y simpatizantes de River se registraron en una marcha de protesta por la crítica situación que atraviesa el club, que está al borde del descenso.

La policía reprimió con camiones hidrantes a los manifestantes, cerca de medio millar, que se congregaron a las puertas del estadio Monumental para apoyar al plantel y reclamar la renuncia del presidente del club, Daniel Passarella.

Al grito de "que se vayan todos" y "River no se va", los hinchas protestaban pacíficamente hasta que por razones aún no establecidas la ira se tradujo en violencia y comenzaron los disturbios.

Piedras de un lado y palazos y agua a presión del otro para dispersar a los más exaltados coparon la escena que algunos anticipaban frente a la crítica situación de River, al borde de sufrir el primer descenso de categoría en 110 años de historia.

"Este es un momento para mantener la calma. Las protestas sólo traen más problemas", había advertido apenas horas antes el candidato a la presidencia de River, Rodolfo D'Onofrio, quien perdió las elecciones a manos de Daniel Passarella.

El actual presidente, excapitán y técnico del equipo fue el principal blanco de críticas de los fanáticos por esta situación del club, que también está pagando la "herencia" que dejaron las anteriores gestiones de José María Aguilar.

"Passarella debería ponerse al frente del equipo, porque eso es lo que mejor sabe hacer", afirmó D'Onofrio, en un reclamo al titular del club que no se hizo ver en la víspera, cuando River cayó 2-0 ante Belgrano de Córdoba como visitante.

Fue en el duelo de ida de una de las promociones ante un rival procedente del torneo de ascenso al que recibirá el domingo en la revancha en el Monumental, que finalmente se jugará con público pese a las dudas que persistían al respecto.

Esto porque una decena de los 3.000 fanáticos de River que acompañaron a Córdoba (710 kilómetros al noroeste de Buenos Aires) al plantel de Juan José López, ingresó al campo de juego y agredió a algunos jugadores en pleno partido.

Esos mismos fanáticos volvieron luego como si nada a la tribuna por el agujero que habían provocado en la reja ante la pasividad de la policía, luego desplegada frente a la tribuna visitante para permitir la continuidad del duelo.

No hubo incidentes, en cambio, al regreso del plantel al Aeroparque de Buenos Aires, donde el equipo que dirige Juan José López abordó un micro apostado al borde de la pista de aterrizaje y partió raudamente.

A la dramática situación que atraviesa River se refirió también Sergio Batista, técnico de la selección argentina que se prepara para disputar como anfitriona la Copa América en julio y cuya final se jugará justamente en el estadio Monumental.

"Yo no escribí nada de River en el Twitter", afirmó Batista, sobre declaraciones que se le atribuyeron a él en esa red social, donde se publicó que "jugando así" no merecía seguir en primera división.

"No me gustan las mentiras y menos que se publiquen cosas que nunca dije. River es un grande y aunque tenga un resultado adverso tiene buenos jugadores", comentó Batista, que en sus épocas de jugador supo lucir la casaca de la banda roja.

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