Independiente sumó un punto con sabor a poco ante Boca
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Caicedo, Montenegro y Leguizamón se lamentan por un triunfo que no llegó pese a haberlo merecido ampliamente.
Después de ese desacople estructural flagrante, llegaron las fallas individuales. A los 11 minutos, Claudio Pérez cometió una torpeza al derribar en el área a Luciano Leguizamón, perfectamente asistido a la carrera por Montenegro.
El penal, séptimo cometido por la defensa que dirige Carlos Bianchi en doce partidos, se lo contuvo Orión al capitán de Independiente, que lanzó un disparo rasante al palo derecho, con buena dirección pero escasa potencia.
Cinco minutos más tarde, con otro pelotazo por encima de la última línea, Boca se quedó en inferioridad numérica cuando Cellay impidió con un agarrón la fuga de Leguizamón.
Desde entonces, el asedio ofensivo de Independiente se profundizó y el desenlace de cada jugada se repitió con las imprecisiones de Caicedo en la definición y los aciertos de un Orión impenetrable.
Tras la expulsión, Bianchi no realizó cambios y reorganizó la defensa con el uruguayo Emiliano Albín en el lateral derecho y Juan Sánchez Miño sobre el costado izquierdo, detrás de Guillermo Fernández, que también se mudó de costado en la mitad de la cancha.
Con un panorama complicado por la superioridad rival marcada desde la mitad de la cancha, Boca llegó sin embargo al gol, totalmente inesperado de acuerdo al desarrollo del juego.
Una pelota recuperada en la puerta del área derivó en una proyección de Sánchez Miño por la izquierda y un posterior centro que Silva facturó con un certero cabezazo.
Independiente, ya con Lucas Villafañez por Hernán Fredes, mantuvo la supremacía en el segundo período y hacía todo bien hasta la zona de definición, donde una y otra vez fallaba.
Gallego, que sufrió cada una de las ocasiones perdidas, mandó a la cancha a Ernesto Farías para reforzar la ofensiva ante un rival más equilibrado por los ingresos de Clemente Rodríguez y Leandro Somoza.
A los 18, después de tanto ir, llegó el empate. Villafañez colocó una pelota en la zona de la medialuna, Montenegro habilitó de primera a Farías (adelantado), Orión le tapó la definición y Morel Rodríguez capitalizó el rebote con un zurdazo.
Independiente bajó su intensidad de ataque después del gol, producto del enorme esfuerzo de sus jugadores, aunque tuvo ocasiones para ganarlo.
La más clara la contó el ingresado Martín Benítez a los 36 minutos pero la desperdició con un remate alto, sin marcas dentro del área.
A esa altura, Boca no pensaba en otra cosa que en el final del partido y se refugió cerca de Orión para atrapar un punto, que sólo le sirvió para complicar la situación de su rival en la lucha por el descenso.




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