1 de julio 2009 - 15:55

La OCDE dice que el fútbol es el lugar perfecto para el blanqueo de dinero

Los clubes de fútbol son considerados por criminales como vehículos perfectos para el lavado de dinero afirma la OCDE.
"Los clubes de fútbol son considerados por criminales como vehículos perfectos para el lavado de dinero" afirma la OCDE.
Hace varios años que el fútbol se convirtió en un negocio. Blanqueo de dinero tráfico de personas, corrupción, drogas y delitos fiscales de todo tipo se dan en este mundo donde muchas veces la leyes económicas que rigen en los mercados no son las mismas que en el fútbol, por que se transforman en vacíos financieros de los cuales pueden sacarse provecho.

El deporte más popular del mundo está atrayendo a delincuentes con las enormes cantidades de dinero que pone en juego sin fronteras y con sus usualmente oscuros métodos de contabilidad, señaló un informe de una unidad de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

"El fútbol es el mayor deporte del mundo", recoge el informe. De 265 millones de jugadores, unos 38 millones eran profesionales y cinco millones eran árbitros en 2006, según fuentes de la FIFA. Alemania (seis millones) Estados Unidos (cuatro) y Brasil (dos) eran los países con más jugadores inscritos en torneos oficiales. España, una de las grandes ligas del mundo, tenía más de 400.000. De esta manera, el fútbol deja de ser un deporte popular para entrar en la categoría de negocio global.

"Los clubes de fútbol son considerados por criminales como vehículos perfectos para el lavado de dinero", afirmó el Grupo de Tareas de Acción Financiera (FATF, por su sigla en inglés) de la OCDE.

En un caso, indicó el informe, investigadores frustraron un intento por lavar dinero a través de la compra de un famoso club del fútbol italiano con fondos aportados por una asociación criminal que operaba en la región central de ese país.
"Continúan los procedimientos por lavado de dinero, venta ilegal, extorsión, competencia desleal y otras ofensas", aseguró el informe, sin nombrar al club. De hecho, en 2006 se acusó a los clubes de Italianos de entrar a la bolsa y fingir posibles transferencias tan solo para aumentar el valor de las acciones.

FLUJO DE DINERO

Impulsadas por los lucrativos derechos de televisación, las cantidades de dinero en el fútbol han crecido de manera impresionante, tornando vulnerables a los clubes frente a masivas intervenciones del sector privado.

Las increíbles cifras pagadas por jugadores alcanzaron nuevas alturas el mes pasado cuando Real Madrid pagó a Manchester United 94 millones de euros por el traspaso del atacante portugués Cristiano Ronaldo.

Pese a la gran escala del deporte, con 38 millones de jugadores registrados y 5 millones entre árbitros y autoridades, muchos clubes están administrados por "amateurs" en la materia y pueden ser fácilmente adquiridos por inversores dudosos.

El masivo flujo de dinero que se mueve en "refugios" fiscales, los enormes e irracionales pagos por transferencias, las infladas sumas que ganan los agentes y las redes de apuestas, pueden ayudar a los criminales a intentar pasar sus ilícitas ganancias como si fueran legales.

La imagen del fútbol también juega su rol. Los clubes cada vez son menos propensos a reportar lavados de dinero por miedo a perder patrocinadores, en tanto los criminales pueden usar la propiedad de un club para forjar vínculos de negocios legales y obtener lucrativos contratos de construcción.

Los supuestos inversores pueden recuperar su dinero "lavado" al vender artículos deportivos y servicios del club a precios inflados, o también a través de la venta de derechos mediáticos, boletos, jugadores y mercadotecnia.

A la falta de profesionalidad y regulación se suman miles de millones de euros en constante movimiento entre países y paraísos fiscales, con pases pagados con cifras astronómicas basadas en expectativas a corto plazo imposibles de predecir. "Perder un partido tiene consecuencias financieras masivas", agrega.

En cualquier caso, para el empresario devenido a presidente no supone un problema. Muchas inversiones en fútbol no buscan más beneficios que la rentabilidad de ganar estatus social, y quedar mejor parado frente a potenciales votantes para un puesto político en un futuro, dice la OCDE.

Por su parte, los agentes FIFA operan con otros agentes sin licencia "formando una comunidad cerrada que hace difícil seguir las transacciones operadas por ellos". No obstante, a ello se suma también el aumento de las empresas que poseen una parte de los derechos sobre el futbolista sin tener relación directa con el fútbol, muchas de ellas "con ramificaciones en paraísos fiscales", lo que hacen más difícil desenmarañar la red de pagos.

Las transferencias internacionales de futbolistas jóvenes también pueden atraer a traficantes de personas, remarcó el informe. "Las condiciones al reclutar a los jugadores no son nada claras", denuncia la OCDE.

"La liberalización de los mercados televisivos y la expansión de los canales de pago han contribuido a incrementar el patrimonio de los clubes, los salarios de los jugadores y, en consecuencia, la internacionalización del mercado de jugadores", recoge el informe de la OCDE.

De hecho, España es de la liga europea con menores costos fiscales para los futbolistas extranjeros, según el último estudio elaborado por Ernst & Young Abogados. Gracias a la 'Ley Beckham', un jugador de otro país, aunque sea comunitario, paga un 24% en impuestos frente al 43% de los futbolistas nacionales.

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