La Selección argentina cerró su gira frente a EEUU
-
Una estrella de Colón rompió con los estereotipos y presentó a su novio durante una entrevista: "Un amor irracional"
-
Boca regresa a la Copa Libertadores luego de tres años: visita a Universidad Católica de Chile
Y por eso quedó a mitad de camino.
En la parte inicial los dirigidos por Basile tuvieron varias oportunidades de gol, pero no tuvieron puntería y por eso se fueron al descanso igualando sin goles.
A los cuatro minutos el equipo de Alfio Basile tuvo su primera chance de abrir el marcador, en los pies de Julio Cruz, quien dentro del área y mano a mano con el arquero en dos ocasiones le acertó a los guantes de Tim Howard.
La diferencia entre los dos equipos era más que notoria, pero más cuando Argentina pisaba el acelerador lastimaba y si no se puso en ventaja rápido fue porque no tuvo puntería, como la que le faltó a la cabeza de Gabriel Heinze, quien luego de un centro de Lionel Messi en una posición inmejorable tiró la pelota por sobre el travesaño.
Estados Unidos sólo inquietó con un remate de larga distancia de Clint Dempsey, que se fue al corner.
Poco y nada.
La clave de la diferencia argentina estuvo en el buen trabajo de la línea de cuatro volantes, con un Fernando Gago con las mismas luces que ante México, más el acompañamiento correcto de Javier Mascherano, Maxi Rodríguez y Pablo Zabaleta.
Quizás el equipo de Basile en la etapa inicial se diluyó en ataque porque Lionel Messi y Sergio Agüero no aparecieron en toda su dimensión, y encima Cruz se cansó de desperdiciar situaciones de gol.
Para el segundo tiempo Basile no sólo cambio de nombres, sacando a Messi de la cancha, sino que también de esquema, porque con el ingreso de Martín Demichelis por Burdisso, Pablo Zabaleta pasó a ser lateral por derecha y Gabriel Heinze por izquierda, delante de ellos se paró otra línea de cuatro con Agüero y Cruz como puntas.
Y en los primeros minutos ese 4-4-2 hizo agua por todos lados, porque Estados Unidos tirando centros al área estuvo varias veces a punto de convertir, pero no lo hizo gracias a su falta de puntería.
Lo mejor del segundo tiempo de los de celeste y blanco fue el claro penal que el árbitro no le sancionó al arquero estadounidense, quien volteó a Agüero dentro del área cuando el ex Independiente se iba camino al gol tras una excelente asistencia de Cruz.
A partir de ese momento el partido y el rendimiento de argentina entraron en un tobogán y nunca más pudieron salir de la chatura en la que entraron.
Cuando a los 25 minutos el árbitro salvadoreño expulsó a Mastroeni crecieron las expectativas de ver algo mejor, pero el seleccionado argentino, que entre el miércoles y hoy tuvo un solo entrenamiento, se terminó conformando con un empate triste, feo y aburrido.



Dejá tu comentario