Mayer se quedó con una gran batalla e igualó la serie ante Bélgica
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Argentina iguala 1-1 ante Bélgica por las semis.
En el primer pñunto, Delbonis cumplió con las expectativas que había depositado en él Orsanic, pero le faltó esa pizca de confianza para cerrar los momentos importantes del partido.
Durante los primeros dos sets, Delbonis hizo un muy buen trabajo, sobre todo por la presión que pudo ejercer cada vez que encontró su primer servicio.
En ese golpe radicó el aguante del argentino, que si bien ganó pocos puntos con el saque del rival en el primer parcial, siempre se mantuvo expectante para encontrar el resquicio para lastimar.
Si bien intercambiaron quiebre en los primeros games del partido, siempre fue Goffin el que manejó los hilos anímicos del encuentro.
Cuando necesitó acelerar, el belga encontró ángulos en la mayoría de las ocasiones y tomó decisiones acertadas para poder sacar adelante el partido.
Así ocurrió en el 6-5 del primer set, cuando Delbonis fue al saque con la presión de ganarlo para llegar al tie break, pero el que atacó fue el belga para quedarse con la primera diferencia.
El golpe pareció afectar al tenista de Azul, que volvió a perder su saque en el primer game del segundo set que dejó un rápido 2-4 en el marcador.
Sin dejar caer nunca su concentración, siguiendo al pie de la letra el plan de juego, Delbonis aprovechó una merma en el juego de Goffin para tener su mejor pasaje del partido.
El número 2 de Argentina logró manejar el ritmo de la pelota, se metió dentro de la cancha para ser profundo en sus ataques, y ganó 12 puntos consecutivos para volver a verse 5-4 al mando del set.
Pero allí llegó una situación calcada a la del primer parcial, donde el local mostró jerarquía en el momento tenso y estableció el equilibrio.
Ambos pasaron situaciones complicadas con su saque (los dos estuvieron 0-30), pero la historia se definió en el tie break, donde "Delbo" hizo una doble falta clave para quedar 3-5 y el local no dejó pasar la oportunidad para ampliar su ventaja.
El bonaerense tuvo un nuevo atisbo de reacción en el primer game del tercera parcial, donde quebró a Goffin para mantener la esperanza del puñado de hinchas argentinos que se hizo sentir en el estadio, pese a estar en clara desventaja numérica ante los belgas.
Rápidamente, el nacido en Rocourt encarriló nuevamente la historia con su mejor pasaje del partido, para evitar la recuperación de Delbonis y una nueva hazaña como ante Viktor Troicki en Tecnópolis, por los cuartos de final ante Serbia.
El belga ganó cuatro games de corrido y prácticamente sentenció el duelo, pese a que el azuleño siempre se mantuvo en pie y forzó a que fuera el propio belga el encargado de cerrar el partido con su saque.
En un juego prolijo, con un par de saques ganadores, el local no dio oportunidades y le puso punto final al primer punto de la serie.
Con la desventaja a cuestas, Mayer sintió la presión del público belga en el primer set, que estuvo lleno de nervios, errores y con una hora y 14 minutos de duración.
El correntino siempre pareció tener mayor control, pero no pudo cerrar ninguna de las siete chances de quiebre (repartidas en tres games) para conseguir la diferencia en el marcador.
También, es cierto, estuvo al límite con su servicio en tres ocasiones, aunque todas en un mismo juego.
La diferencia, entonces, sólo pasó por el tie break, en el que Mayer -con 29 errores no forzados en el segmento- estuvo más firme y sacó una luz de ventaja para el 7-3.
La paridad tuvo continuidad en el marcador a pesar de la ventaja obtenida. Y siempre con un mejor panorama desde la devolución para el número 1 nacional, con tres chances de quiebre en el primer game y una más en el 5-5.
El servicio del "Yacaré", en tanto, estuvo de nuevo sólido y sin otorgar oportunidades: apenas cedió cinco puntos y no dio chances de break.
¿Dónde estuvo la diferencia? Otra vez en el desempate, con jerarquía y un claro 7-1 para Mayer, que se solventó principalmente en el saque, que lo sacó de situaciones complejas.
El tercer capítulo fue bien distinto, con un Mayer que bajó un poco su intensidad y rápidamente se vio 5-1 abajo, con doble quiebre en contra, los primeros de todo el partido.
La velocidad de la pelota disminuyó y eso le permitió a Darcis tener una regularidad dentro del juego de fondo, más la solidez en sus subidas a la red.
El argentino tuvo una reacción, no obstante, y llegó a ganar tres games seguidos -con un quiebre- y ponerse 30-30 desde la devolución, aunque sólo quedó en una amenaza y el local pudo cerrarlo por 6-4.
Pero las buenas sensaciones adquiridas por Mayer en el cierre del parcial le dieron cierta confianza para encarar un decisivo cuarto set.
Con mayor agresividad desde la devolución, el argentino retomó el mando del partido y velozmente sacó distancia con un quiebre para el 3-1.
Todo se mantuvo sobre rieles hasta el 5-2, donde el correntino sembró la alarma al pedir atención médica por calambres en el muslo izquierdo.
Aunque sólo precaución, porque fiel a su estilo, cerró el partido con dos enormes segundos saques, contabilizó 26 aces en el juego, y estiró ocho partidos su invicto en la Copa Davis.




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