Messi, cada vez más grande
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Lionel Messi no se cansa de vencer arqueros. Lleva 194 tantos y quedó a 41 goles del máximo anotador en la historia de Barcelona.
Y eso que Guardiola, por aquello de que su equipo sufre en los primeros partidos de la Champions, olvidó por un día la línea de tres en defensa, recuperó en el eje a Carles Puyol, y planteó un partido sin las alegrías ofensivas de otros días.
Daba igual. Sin Gerard Piqué, Cesc Fabregas o Richard Busquets, el conjunto catalán fue a lo práctico. Se encontró con un gol en contra a los 19 minutos, y se le abrió el partido. Los catalanes no tuvieron que acelerar sus acciones y jugaron uno de los partidos más cómodos de las últimas temporadas en Europa.
Ordenados a partir del ritmo de Xavi Hernández, la visita tuvo a Villa a su jugador de referencia en ataque, el asturiano asistió a Pedro en el 0-2 y dispuso de un par de buenas acciones arrancando desde la banda izquierda.
BATE, parapetado entre Gutor y nueve futbolistas en la medialuna del área, le permitió a los azulgrana jugar sin sobresaltos, un guión inimaginable antes del inicio frente a un rival del que, al menos Guardiola, esperaba mucho más.
Sólo el brasileño Renan Bressan dio alguna muestra de calidad. Mateja Kezman no tuvo ni una opción entre Javier Mascherano y Puyol y Barcelona, con su habitual fútbol asociado, tenía suficiente para imponerse.
Tras el 0-2 y la victoria prácticamente garantizada, el principal aliciente para Barcelona era que Messi pudiera igualar o superar a Ladislao Kubala como segundo máximo goleador de la historia del club. El argentino fue el autor del 0-3, tras aprovechar un notable error del uno ucraniano, y los bielorrusos quedaron desenmascarados a partir de un dato: Xavi en la primera parte había completado diecisiete pases más que todo BATE.
En el segundo tiempo, el pescado ya estaba todo vendido. Adelantó un poco sus líneas BATE y Barcelona encontró más espacios, en concreto Messi y eso es letal para el rival. El rosarino marcó el 0-4 en el minuto 56 tras un remate dentro del área a pase de Daniel Alves, con lo que igualaba los 194 tantos de Ladislao Kubala y se situaba como segundo máximo goleador de la historia del club azulgrana.
Guardiola decidió que era el momento de dar descanso a algunos de sus titulares. Entraron Cesc Fàbregas y Adriano, por Xavi y Abidal, Barcelona dispuso de unas cuantas ocasiones para cerrar una goleada más amplia, pero no forzó la situación.
Buscó Messi el arco rival, pero quien la encontró fue David Villa, uno de los jugadores más activos, quien cerró el partido en el minuto 90 tras una asistencia del joven Thiago Alcántara.
Con el 0-5, Barcelona consiguió su primera victoria como visitante de la temporada. Ya sabe, desde que se celebró el sorteo en agosto, que el liderato del grupo se lo tiene que jugar con Milan, que no falló ante el modesto Viktoria Plzen.


