Todo lo que se insinuó en las series previas quedó plasmado en la final, cuando Guillermo Ortelli, con Chevrolet, dio una lección de manejo preciso y calculador para retener el título de Turismo Carretera al terminar segundo en la competencia disputada en el nuevo autódromo de Río Gallegos, y en la que se impuso Claudio Bisceglia, también con Chevrolet.
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La nueva frustración se la llevó Omar Martínez que llegó a Río Gallegos con 15 puntos de ventaja en el campeonato, acusando problemas al despistarse y perder posiciones y posterior-mente ser sancionado con un «stop and go» por haber chocado a Ernesto Bessone (Dodge).
Martínez, había logrado el segundo lugar en la serie, que en definitiva no le sirvió para sumar puntos, debido a que arribó en el 21º lugar en la competencia final.
Ortelli salió detrás de Bisceglia, quien hizo la pole position y mantuvo el primer lugar hasta el final. Por su parte, el «Gurí» Martínez largó quinto y con sus chances intactas para llegar al título. Sin embargo, los despistes del comienzo de la competencia fueron un martirio para Martínez ya que rápidamente perdió dos puestos, aunque tuvo una luz de esperanza cuando abandonó Henry Martin (Ford) y recuperó un lugar. En tanto, Ortelli se mantuvo atrás del puntero sin demasiados sobresaltos mientras que sucedía todo lo contrario con su rival porque Martínez bajó el promedio y además sufría el acoso de Marcos Di Palma.
La sexta vuelta marcó un quiebre porque Martínez se fue de pista y al regresar entró decimonoveno, cuando necesitaba estar entre los diez primeros para mantenerse con chances.
Para acentuar las penurias del entrerriano, durante tres vueltas giró el auto de seguridad, que mantuvo inalterable las posiciones con Bisceglia, Ortelli, Salerno y Acuña en los primeros lugares.
Después, Martínez tuvo que pasar por boxes para cumplir una sanción -por tocar a Tito Bessone-y al volver ya estaba vigesimoséptimo. Lo único que podía ayudarlo era un retraso o bien un abandono de Ortelli, quien alertado desde su box, mantuvo el ritmo sabiendo que el segundo puesto era suficiente para conservar el título.
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