Peligra clasificación de atleta argentina a los Juegos Olímpicos por supuesto doping
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Afuera. Una sustancia prohibida dejó sin sueño olímpico a Raquel Maraviglia.
Desde la Confederación Argentina de Atletismo (CADA), Juan Alberto Scarpín, el presidente, sólo reconoció que desde la IAAF le habían remitido el viernes último un informe con un caso "no negativo" de una atleta que había competido en los últimos meses en Uruguay.
Añadió que se estaban realizando las diligencias reglamentarias para permitirle el descargo y un pedido de contraprueba, por lo que no podía hacerse pública su identidad, en virtud del secreto de sumario.
"Estaré presentando en la semana todos los papeles a la IAAF, que demuestran que tengo todos los parámetros físicos normales. Por ejemplo, un hematocrito de 37. Estoy tranquila que se va aclarar todo y que voy a seguir adelante", afirmó la corredora.
De no prosperar su defensa, Maraviglia se expone a una sanción mínima de dos años y se quedaría sin la chance de luchar por una plaza en los Juegos Olímpicos (con Karina Córdoba de Buenos Aires y María de los Ángeles Peralta de Mar del Plata).
La EPO es una sustancia prohibida porque (sintetizada) se utiliza para lograr mejores rendimientos en competencias de larga duración. Está definida como una sialoglucoproteína endógena (u hormona) que estimula la producción de los eritrocitos. Su producción y regulación ocurre primariamente en el riñón como respuesta a los cambios en la oxigenación tisular.
Está indicada para varios casos de anemia, según el prospecto de un producto comercial, entre ellas la que está causada, precisamente, por deficiencia de eritropoyetina.
Esta atleta había sido involucrada indirectamente en diciembre pasado por el entrenador marplatense Alexis Abbot, en un escándalo que lo tuvo por protagonista en los Juegos Panamericanos.
Coordinador de la Selección de atletismo durante los Juegos de Guadalajara, Abbot terminó separado del cargo acusado de haber permanecido durante un lapso prolongado en la habitación de una atleta.
El entrenador expresó en un tardío descargo que desde mayo de 2011 había sufrido "amenazas en intimidaciones telefónicas por parte del señor Marcelo Giordano, esposo de Maraviglia".
"Constantemente me recuerda que estuvo en la cárcel, que hay gente en Mar del Plata que lo conoce, que me están siguiendo y observando en forma permanente", puntualizaba Abbot en un descargo que escribió para la publicación "Compacto Atlético" del periodista marplatense Horacio Ricardo Soro.
Y ampliaba: "En definitiva, esa persona viene hostigándome con la finalidad de lograr beneficios indebidos para la atleta de referencia, conducta impropia de un entrenador nacional, que me he negado a realizar".



